Los camioneros eligieron entre cinco listas y Torres recupera el sindicato
Los camioneros tucumanos definieron su conducción en una elección que midió a cinco listas y dejó a César Torres otra vez al frente del gremio. Lo que prometió para los afiliados y qué pasa con la salud y los beneficios son la clave de la nueva etapa.
César Torres volverá a ponerse al frente del Sindicato de Camioneros de Tucumán. Su lista Celeste y Blanca se impuso en unos comicios que se estiraron durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre y en los que compitieron cinco nóminas.
La elección no fue un trámite: llegó en medio de una interna que venía mostrando fisuras en la conducción gremial. Torres, que había sido elegido secretario general en 2022, estaba de licencia y el cargo lo ocupaba de forma interina Rafael "Chela" González.
Quiénes se midieron en las urnas
Junto a Torres y su Celeste y Blanca, la disputa sumó a González por la Lista Naranja, a Luis Barrionuevo por la Lista Verde, a Natalia Carrizo por la Lista Dorada y a Julio Flores por la Lista Blanca. El resultado devuelve al sindicalista a la conducción tras un tramo marcado por las diferencias puertas adentro.
Durante la campaña, Torres puso el acento en la salud. Sostuvo que el gremio debía ofrecer más alternativas de atención médica y planteó ampliar la red de clínicas y sanatorios, además de darle al afiliado la posibilidad de elegir prestador.
Salud, recreación y beneficios, la letra chica de la propuesta
Su plataforma también incluyó recuperar beneficios sociales, reforzar la presencia del sindicato en las empresas y retomar las actividades recreativas para las familias camioneras. A eso sumó iniciativas pensadas para los hijos de los afiliados y la recuperación de los campings del gremio.
En las recorridas y encuentros con trabajadores, Torres apuntó contra la gestión que conducía el sindicato mientras él estaba de licencia. Allí manifestó su preocupación por los despidos, por las trabas para acceder a las prestaciones médicas y por la pérdida de beneficios. Esos temas quedaron instalados como las prioridades de la nueva etapa.
Con el triunfo, Torres asume la responsabilidad de conducir el sindicato y de llevar a la práctica lo que prometió en campaña. La cobertura de salud, la defensa del empleo, los servicios para los afiliados y el vínculo cotidiano con los trabajadores aparecen como los frentes que tendrá que atender desde ahora.