Los bonos argentinos ya cotizan en default y Caputo salió a frenar el efecto Trump
El Riesgo País se disparó y los bonos ya descuentan un default, mientras Caputo salió a intervenir en el mercado cambiario para contener la presión dolarizadora. El pago al FMI que vence esta semana y la salida de los fondos internacionales complican el panorama: lo que definió el Gobierno para frenar la corrida cambia las cuentas de todos.
La deuda argentina atraviesa un momento crítico: los bonos soberanos cotizan con una prima de riesgo que el mercado interpreta como un escenario de default, luego de que el Riesgo País se disparara hasta los 852 puntos. A esto se suma un compromiso inminente: esta semana vence un pago de unos 850 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ante ese cuadro, el equipo económico que conduce Luis Caputo reaccionó con celeridad. Este miércoles salió a intervenir en los mercados del dólar —tanto el mayorista oficial como el financiero— para contener una presión dolarizadora que amenazaba con disparar el tipo de cambio y profundizar las expectativas de devaluación que ya manejan los operadores.
Rendimientos que delatan el temor
La curva de rendimientos de los bonos argentinos muestra una anomalía que solo se explica por el miedo al default. Los títulos de más corto vencimiento, como los GD29 o GD30, rinden en torno al 15%, incluso por encima de los bonos más largos como los GD38 o GD41. Esa inversión de la curva refleja el temor de los inversores a caer en un incumplimiento que estire durante años la posibilidad de recuperar su dinero.
La comparación con etapas anteriores es elocuente. Los bonos surgidos de la reestructuración que llevó adelante Martín Guzmán llegaron a rendir más del 20% en el tramo final del gobierno de Alberto Fernández. Luego comenzaron a descender hasta tocar un piso del 9% a mitad de año. En ese momento, por decisión de Javier Milei, Caputo desaprovechó la oportunidad de concretar una emisión de deuda en los mercados internacionales.
La salida de los fondos y el avance de los buitres
El deterioro no es casual. Hace tres semanas, los bancos internacionales y los fondos de inversión resolvieron salir de los activos financieros argentinos, en especial de la deuda soberana. Ese movimiento se tradujo en una escalada del Riesgo País, que pasó de unos 500 puntos a los 853 con los que cerró este miércoles.
A medida que los fondos institucionales se retiran, su lugar lo ocupan inversores de perfil agresivo que buscan altos rendimientos a cambio de asumir más riesgo. En una etapa posterior aparecen los fondos buitres, ya preparados para entablar juicios.
La palabra de Caputo y la intervención oficial
El ministro de Economía minimizó la situación con una declaración desafiante: «Todos repiten ‘ya sabemos que el año que viene el tipo de cambio va a subir’. Si fuera cien por ciento consenso que eso va a pasar, ya estaría pasando. Si no está pasando por algo será. ¿Cuánta gente creyó que ayer porque habían ganado los demócratas hoy íbamos a tener un miércoles negro en los mercados? Ya se había adelantado el mercado», explicó Caputo este miércoles.
Más allá de la retórica, la orden del ministro fue concreta: a primera hora de la rueda, las mesas vinculadas al Gobierno salieron a ofrecer dólares en el mercado mayorista y cobertura en el de futuros. La maniobra frenó la primera hora de demanda e instaló la señal de que no dejarían correr el precio de la divisa. Luego, las ventas oficiales fueron neutralizadas con compras, lo que permitió al Banco Central cerrar la jornada con la adquisición de 9 millones de dólares para las reservas internacionales. Se trató de la primera compra del mes, un dato que funcionó más como señal de fortaleza que como resultado significativo.
Los números del mercado cambiario
El dólar mayorista retrocedió 5 pesos y cerró en 1.546 pesos, con 713 millones operados en el mercado spot. En el segmento de futuros predominaron las bajas en los tramos corto y medio, mientras que el tramo largo mostró subas.
En el mercado financiero, el MEP finalizó en 1.584,76 pesos (con acreditación en cuentas del sistema local) y el contado con liquidación (CCL) en 1.675,87 pesos, para girar al exterior. El volumen operado en este mercado fue de 755 millones de dólares, repartidos entre 414 millones del MEP y 341 millones del CCL. La corriente dolarizadora se mantiene, con una tendencia a la salida de capitales.
Wall Street celebra, la Argentina no acompaña
El contexto internacional mostró una postal contrastante. Wall Street reaccionó con fuertes subas tras la victoria demócrata en las elecciones de medio término, que le aseguró el control de ambas cámaras del Congreso. El Dow Jones avanzó 3,03%, el S&P 500 ganó 1,58% y el Nasdaq 100 subió 1,44%. La expectativa de un menor endeudamiento público impulsó a los bonos del Tesoro, con la tasa a 10 años bajando al 4,88%. Además, el petróleo se desplomó: el WTI cayó 8,5% hasta 89,37 dólares ante las expectativas de una posible desescalada del conflicto con Irán.
Las acciones argentinas, en cambio, no acompañaron el optimismo global. El MSCI Merval cayó 2,44% en pesos y 2,12% en dólares, en sintonía con la desconfianza que pesa sobre los activos locales.