Los boliches de Salta quieren seguir abiertos hasta las 6 y apuntan contra un rival que no paga impuestos
Los dueños de los boliches de Salta dicen que el código nocturno los deja en desventaja frente a las confiterías y los eventos sin control, y ya pusieron sobre la mesa hasta qué hora quieren seguir abiertos. La cifra que explica su urgencia no es la que imaginás.
Los dueños de las discotecas habilitadas de Salta capital salieron a pelear por el horario nocturno. El sector formal perdió un 40% de su actividad y, según los empresarios, el código que regula la noche quedó viejo y empuja a los jóvenes hacia lugares sin control.
El referente de las discotecas, Mario Delaloye, fue quien puso el número sobre la mesa: la actividad de los locales bailables se contrajo cuatro de cada diez y algunos establecimientos están al borde de bajar la persiana para siempre.
La cuenta que no cierra
En diálogo con Lup Radio 94.7, el empresario detalló cómo se sostiene hoy una noche. "Ninguna mujer paga entrada, los varones pagan entrada la mitad, entonces la boletería, la recaudación es de un 30% y todo se sostiene desde la barra", explicó.
El problema es que la barra tampoco rinde: la venta de alcohol está permitida solo hasta las 4 de la madrugada. Con ese combo, la ecuación económica de los boliches se vuelve cada vez más ajustada.
Ocho locales y una competencia que no cumple las reglas
Delaloye describió el mapa actual de la noche salteña y lo que reclaman. "Hoy funcionan 8 locales en la ciudad y pretendemos, para ser una oferta en el mercado de la gente, que se reforme el código nocturno y que nos estiren horarios", planteó.
Su argumento apunta a las confiterías con espectáculos, que cierran a las 3. A partir de ahí, según el empresario, los jóvenes que quieren seguir bailando se topan con un boliche que ya cortó la bebida. "Cuando salen de la confitería y quieren ir a boliche, les cortan el boliche; prefieren quedarse a bailar en la confitería. No tienen control de barra, adicionales ni capacidad; es injusto", sostuvo.
La pretensión concreta es que el horario se extienda hasta las 6 de la mañana, con corte de barra a las 5.30. El reclamo cobra más fuerza pensando en el verano, cuando la noche se estira.
Locales vacíos y deudas para sostener la estructura
Consultado por el riesgo de cierre en Efecto Dominó, el empresario fue crudo. "Hay locales vacíos, se están sosteniendo con préstamos. Todo el mundo está complicado", afirmó.
Y trazó una comparación con otros rubros para explicar la competencia desigual. "Así como por ejemplo el comercio tiene los manteros, las ferias, nosotros tenemos las confiterías, fiestas clandestinas y clubes. Queremos que nos ordenen y que cada uno pueda trabajar y usufructuar de su rubro. No queremos pasar por arriba de nadie", expresó.
El empleo que está en juego
Delaloye también puso el foco en la cantidad de puestos de trabajo que mueve cada local. "Damos mucho trabajo a la seguridad privada, barman; cada local, el que menos tiene debe tener 50 personas y de ahí a 200 personas", contó.
Para el sector, la discusión por el horario no es solo una cuestión de caja: también define dónde va a estar la gente. "Hay que pensar dónde la gente va a estar más segura", cerró.