Los Alisos: el agua no aparece y los vecinos ya toman decisiones desesperadas
En Los Alisos hay familias que hace días no pueden cocinar, bañarse ni usar el baño con normalidad. La empresa no responde, no mandan camiones cisterna y los vecinos ya no saben a quién recurrir. ¿Hasta cuándo?
Los vecinos del barrio Ruth Navea, en Los Alisos, llevan 48 horas sin agua potable y la situación se vuelve insostenible. La empresa estatal prestataria no responde a los reclamos y no hay camiones cisterna ni asistencia oficial que alivie la emergencia.
Vidal González, presidente del Centro Vecinal, contó que los llamados a la empresa no tuvieron resultado: "Estuvimos llamando y la respuesta de ellos es que ya en dos horas, en tres horas, se restablece el servicio, pero nada, hasta ahora nada. Pasaron 48 horas desde el domingo a la madrugada que estamos sufriendo este tema del agua. El agua no sube al tanque y la gente está sufriendo por ese tema".
Sin respuesta oficial
La falta de agua afecta a numerosos hogares, niños, adultos mayores y establecimientos educativos de la zona. Los vecinos aseguran que no reciben ayuda de ningún organismo provincial ni municipal, y que deben arreglarse como pueden.
"Tampoco nos ayudan nada. Saben que no tenemos agua y no hay ayuda de ellos. Yo tuve que traer agua de la acequia para echar en el baño porque no teníamos desde todo el fin de semana. No me bañé hace tres días; tengo mi autito, me fui a traer agua en bidón. Tengo mis nenas que van a la escuela y al colegio", relató una vecina.
La situación se agrava porque no pueden higienizarse, cocinar ni mantener la salubridad básica en las casas. Algunos vecinos directamente viajan a otras localidades con bidones para conseguir agua. A esto se suma un problema paralelo: las fallas intermitentes en el alumbrado público, que aumentan el riesgo de inseguridad y arrebatos durante la noche.
El verano que se viene
Con la llegada de las altas temperaturas, la crisis del agua en Los Alisos amenaza con empeorar. No hay obras estructurales que garanticen la presión en la red y los reclamos por respuestas concretas siguen sin ser escuchados.
Los vecinos exigen una intervención urgente de las autoridades competentes para solucionar de raíz un problema que se repite y que, con el calor, puede volverse crítico para cientos de familias.