Los 42.579 árboles que sostienen a San Juan en medio del desierto
San Juan celebra el Día del Árbol con más de 42.000 ejemplares urbanos, pero el agua sigue siendo la gran amenaza. ¿Qué rol juegan las históricas acequias en esta lucha?
En una provincia donde el verde es un lujo que se defiende contra la aridez, cada 29 de agosto el Día del Árbol adquiere un significado especial. San Juan celebra esta fecha con un patrimonio urbano que supera los 42.000 ejemplares, según el último diagnóstico oficial, y con el desafío permanente de mantenerlos vivos en un clima extremo.
Los árboles que pueblan calles, veredas y plazas no solo embellecen el paisaje. Cumplen funciones vitales: dan sombra y frescura, mitigan el calor, absorben dióxido de carbono, producen oxígeno y sirven de refugio para la fauna local. En una provincia desértica, cada ejemplar es un pequeño oasis urbano.
Un censo que marca el rumbo
El Plan Estratégico de la Ciudad de San Juan reveló que en 2022 la Capital contaba con 42.579 árboles de más de 20 especies. La cifra no es un simple número: es la base sobre la que se planifica el mantenimiento y la expansión del arbolado público.
La tendencia sigue en alza. Entre enero y mayo de 2025 se sumaron 876 ejemplares de fresno americano, tipa blanca, plátano y jacarandá en distintos puntos de la ciudad. La incorporación de nuevas especies busca diversificar el bosque urbano y adaptarlo a las condiciones locales.
Agua, el desafío de fondo
El principal enemigo del arbolado sanjuanino no es la falta de cuidado, sino la escasez hídrica. Las altas temperaturas y los suelos locales exigen elegir especies resistentes y optimizar el riego. En ese esquema, el histórico sistema de acequias y cunetas juega un papel central: la red alcanza unos 200 kilómetros lineales y está ligada desde siempre al riego de los árboles urbanos, además de cumplir funciones de drenaje.
Cuidar un árbol no termina en plantarlo. Requiere riego eficiente, podas oportunas, protección de raíces y evitar prácticas que dañen su desarrollo. La provincia cuenta con una Dirección de Arbolado Urbano que se ocupa del mantenimiento y gestiona los permisos para poda y erradicación en los departamentos habilitados.
Más verde, mejor calidad de vida
Ampliar la superficie arbolada es otra de las claves para hacer la ciudad más habitable. Con temperaturas que suelen trepar, más árboles significan espacios públicos más frescos y confortables para peatones y vecinos.
Pero no se trata de plantar por plantar. La planificación exige considerar el ancho de las veredas, el tipo de suelo, la disponibilidad de agua, el tendido eléctrico y el espacio que necesitarán las raíces y la copa. El propio plan urbano de San Juan reconoce al arbolado de calles y rutas como parte esencial de la red de espacios verdes.
Una responsabilidad compartida
En este Día del Árbol, el mensaje es doble: sumar nuevos ejemplares, pero también proteger los que ya existen. Evitar daños en troncos y raíces, respetar los períodos de poda, usar el agua de manera responsable y denunciar intervenciones no autorizadas son acciones concretas que están al alcance de todos.
En 2025, la Universidad Nacional de San Juan y la Dirección de Arbolado Urbano remarcaron que el cuidado del arbolado es una tarea de toda la comunidad. En una provincia donde el verde contrasta con la aridez, cada árbol es mucho más que un elemento del paisaje: es sombra, refugio, biodiversidad y calidad ambiental. Protegerlo es, en definitiva, cuidar la ciudad y la vida de quienes la habitan.