Los 10 autos 0 km más baratos y cómo una movida impositiva quebró todos los precios
Un ranking que nadie esperaba: un auto eléctrico se cuela en el primer puesto y desata una guerra de precios entre las marcas. ¿Cuál es el secreto detrás de estas cifras?
El ranking de los vehículos más accesibles del mercado argentino sufrió una transformación radical. Un eléctrico chino encabeza la lista gracias a un beneficio aduanero que licúa los costos de importación, mientras los autos tradicionales luchan por mantener su lugar con estrategias de producción regional y SUVs compactos que parecen de categoría superior.
La lista de los diez 0 km con el precio de entrada más bajo quedó así:
1. JMEV Easy 3 $ 26.460.000
2. Renault Kwid Iconic $ 26.490.000
3. Hyundai HB20 Comfort Plus $ 27.600.000
4. Fiat Mobi Trekking $ 28.060.000
5. JAC S2 Intelligent $ 29.260.000
6. Suzuki Swift GLX $ 30.462.900
7. Fiat Argo Drive $ 30.700.000
8. Kaiyi X3 Luxury $ 30.800.000
9. Forthing T5 MT $ 31.165.400
10. Peugeot 208 Active $ 31.460.000
El bypass impositivo que bajó de precio a las nuevas tecnologías
La histórica hegemonía del auto naftero regional como única opción barata se pulverizó. Lo que pasa con el primer puesto del ranking no es casualidad, sino pura ingeniería aduanera. Al aprovechar las grietas legales de los cupos de importación que premian a la movilidad sustentable con aranceles cero, un vehículo eléctrico logra licuar los costos de entrada al país. Esta ventaja fiscal directa es la que le permite perforar el piso de los precios y meterle una presión insufrible a los clásicos modelos de combustión interna fabricados en la región.
La fórmula asiática: SUVs XL al precio de un auto chico
Las terminales tradicionales solían ofrecer siluetas chicas, austeras y sin baúl en su gama de acceso. Pero las marcas emergentes descifraron que el comprador local quiere subirse a algo más grande sin pagar una fortuna. Su estrategia es simple pero letal: en lugar de competir con el típico hatchback urbano, configuran vehículos con “estética de camioneta” y despeje elevado, sumando pantallas y tecnología que parecen de un segmento superior, pero manteniendo el precio final congelado en el mismo nivel de un auto base convencional.
El pasaporte Mercosur como garantía anticrisis
Frente a la tentación de los modelos importados de mercados lejanos, las terminales con producción nacional y regional juegan la carta de la previsibilidad, un argumento de peso de este lado del mapa. Fabricar en el país o traer unidades desde Brasil asegura un blindaje comercial que el cliente valora a mediano plazo: los concesionarios tienen mayor certeza en los plazos de entrega, las cuotas de los planes no sufren los saltos abruptos de las monedas extranjeras y, ante todo, el suministro de piezas para los talleres de mantenimiento oficial está garantizado por la cercanía geográfica.