Lorenzetti quiso hablar de ambiente en la UBA y los estudiantes lo frenaron con una frase que se hizo viral
El juez llegó a la UBA a disertar sobre ambiente y terminó escuchando de todo: estudiantes y ambientalistas coparon el Aula Magna para repudiar los fallos de la Corte por la Ley de Tierras. Una frase sobre lo que se entrega al capital extranjero marcó el tono del cruce.
La apertura del XI Congreso Argentino de Derecho Ambiental en la Facultad de Derecho de la UBA quedó marcada por el repudio a la presencia del juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti. Estudiantes, trabajadores y agrupaciones ambientalistas irrumpieron en el Aula Magna, donde el magistrado tenía previsto participar del acto inaugural.
La protesta apuntó contra el accionar del máximo tribunal en materia socioambiental y contra los fallos vinculados con la Ley de Tierras. Para los manifestantes, esas decisiones flexibilizan las restricciones a la venta de territorio nacional a capitales extranjeros.
También advirtieron sobre las consecuencias que, según sostienen, podría tener el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 sobre los recursos naturales y la soberanía territorial.
La frase que marcó la jornada
Durante la irrupción en el recinto, Luca Bonfante cuestionó la presencia del juez y apuntó contra sus decisiones en materia de protección del ambiente. “¿Cómo puede venir a hablar de proteger el ambiente un juez que firmó la entrega de nuestros territorios y bienes comunes al capital extranjero?”, expresó.
Los manifestantes también rechazaron la composición actual de la Corte Suprema y pusieron en duda la legitimidad de sus decisiones ambientales y sociales. Evelin Cano, estudiante de Derecho, planteó que los recursos naturales deben quedar fuera de la lógica del mercado: “La tierra, el agua y los bienes comunes naturales no son una mercancía”, afirmó.
Quiénes impulsaron la protesta
La manifestación fue impulsada por los Comités por un Movimiento por un Partido de la Nueva Clase Trabajadora, la Juventud del PTS, Contraimagen y Alerta Roja, entre otras organizaciones. Los reclamos se centraron en la defensa de los bienes comunes, el rechazo a la extranjerización de la tierra y el cuestionamiento a las políticas que consideran perjudiciales para la soberanía territorial y ambiental.
La defensa de Lorenzetti
El magistrado, por su parte, justificó el fallo que suspendió el artículo 154 del DNU 70/2023 —que derogaba la Ley de Tierras— y aseguró que el tribunal mantiene una postura “coherente” en materia de protección ambiental.
Lorenzetti explicó las diferencias entre la presentación de la Asociación Civil Árbol de Pie y la que había realizado antes el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de La Plata (CECIM). Según detalló, la primera medida cautelar, impulsada por el CECIM, fue rechazada por una cuestión de legitimación procesal.
“Nosotros tenemos mucho respeto por los excombatientes de Malvinas. Lo que sucede es que hay una asociación que no la habilitaba como tal para hacer ese planteo”, sostuvo el juez.
El integrante de la Corte remarcó que la decisión posterior respondió a los criterios de la legislación ambiental. “Nosotros tenemos una línea coherente en materia de protección ambiental”, afirmó. Y contó que, junto con el presidente del tribunal, Horacio Rosatti, interpretó que el artículo 32 de la Ley General del Ambiente habilita a los jueces a adoptar medidas incluso cuando no existe una petición de parte.
“Nosotros consideramos que, como este proceso no fue tratado, se afectó el derecho de una organización, que, a diferencia del otro caso, es ambiental. Entonces hay una asociación con la protección de los recursos naturales”, argumentó. En esa línea, consideró que correspondía dictar una medida cautelar para frenar el artículo del DNU porque el planteo no había sido analizado en la instancia anterior.
Redes, Senado y diferencias internas
Lorenzetti también se refirió a las críticas que recibió la Corte tras el rechazo de la primera cautelar y negó que las expresiones en redes sociales hayan tenido relación directa con la cantidad de acciones judiciales presentadas. “Hubo nada más que dos cautelares. No hubo una relación entre la enorme participación en las redes y la realidad concreta de acciones judiciales”, señaló. Además, indicó que tampoco hubo una gran actividad parlamentaria sobre el tema y recordó que el Senado trató el DNU en 2024.
Consultado sobre las diferencias de criterio dentro del tribunal, evitó polemizar con el juez Carlos Rosenkrantz, quien sostuvo una posición contraria al fallo. La definió como “más restrictiva” y consideró que la diversidad de opiniones es positiva. “Es bueno que haya diferentes opiniones en la Corte”, expresó.
Por último, rechazó que las críticas hayan condicionado la decisión judicial y aseguró que el tribunal no debe actuar en función de presiones externas. “Entiendo que puede haber discusiones, que son buenas y la sociedad muestra su vitalidad, la Corte no va a responder a las presiones, porque si lo hacemos es peor”, afirmó. Y concluyó: “A mí no me molestan en absoluto las opiniones y trato de fallar en base a mis convicciones; son las mismas que hace treinta años en materia ambiental”.