Londres suma a Chile a su tablero por Malvinas: la llamada que enciende alarmas en la Casa Rosada
El Reino Unido movió ficha con Chile por Malvinas y la Argentina queda en el medio de un tablero que se complica: la conexión marítima con las islas y un proyecto petrolero que amenaza con cambiar el mapa. ¿Qué se acordó en la llamada que enciende alarmas?
El primer ministro británico, Andy Burnham, reclamó el respaldo del presidente chileno, José Antonio Kast, para la postura de Londres sobre las Islas Malvinas en una conversación telefónica que ambos mantuvieron este sábado. Según el comunicado oficial de Downing Street, el mandatario insistió en la necesidad de que los habitantes del archipiélago puedan ejercer lo que el Reino Unido considera su derecho a la autodeterminación.
La llamada no se limitó al tema Malvinas: también sirvió para ampliar la cooperación bilateral en defensa, seguridad, ciencia y comercio. Los dos líderes repasaron los lazos culturales y científicos que unen a ambos países y coincidieron en que todavía existen oportunidades de inversión y negocios que no fueron aprovechadas.
El contacto se produce en un marco de acercamiento entre Londres y Santiago que incluye proyectos de cooperación naval y una nueva conexión marítima comercial entre Punta Arenas y Puerto Argentino.
Los proyectos militares y comerciales que avanzan
En los últimos días, el embajador británico en Chile, David Concar, recorrió Punta Arenas junto al alcalde Claudio Radonich. La visita estuvo vinculada con la cooperación entre las armadas de ambos países y con el desarrollo de infraestructura antártica.
Uno de los ejes de esa relación es la ruta comercial Punta Arenas-Puerto Argentino, que operará la naviera Eastern Island y cuya apertura está prevista entre noviembre y diciembre de este año.
El acercamiento también comprende una propuesta de la compañía británica Babcock International Group para transferir tecnología y construir fragatas Arrowhead 140 en los astilleros chilenos de Asmar.
El ofrecimiento tuvo como antecedente la visita de Nick Hine, exvicealmirante de la Royal Navy y director ejecutivo de Babcock Marine. Durante esta semana, el canciller chileno, Pérez Mackenna, también mantuvo reuniones con funcionarios británicos en Londres.
Malvinas y la disputa por la explotación petrolera
Las gestiones británicas se desarrollan mientras continúa la controversia por Sea Lion, el proyecto petrolero en aguas de Malvinas que impulsan la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
La Argentina cuestiona esas operaciones y promueve sanciones contra las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en el archipiélago. La discusión alcanza también a compañías que mantienen asociaciones con esas firmas en otros proyectos.
En paralelo, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, anunció un refuerzo del presupuesto para la región de Magallanes, hasta u$s2.885 millones, y confirmó el impulso a la conexión comercial con las islas.
La cooperación con Chile le ofrece al Reino Unido un vínculo continental para la actividad comercial y logística del archipiélago, en medio de la disputa de soberanía que mantiene con la Argentina.