Londres le dio la espalda al pedido argentino por Sea Lion y la disputa sube de tono
Una notificación formal, una respuesta que cayó como un balde de agua fría y una advertencia que involucra al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Qué contestó la ministra británica por Sea Lion y por qué Tierra del Fuego sigue la pelea de cerca.
El Reino Unido rechazó el arbitraje internacional que impulsó la Argentina para intentar frenar el proyecto petrolero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte y advirtió que la movida de Buenos Aires golpea la relación bilateral. La respuesta la dio la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran.
Todo empezó cuando el Gobierno argentino notificó formalmente a Londres el inicio del procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La reacción británica no se hizo esperar.
Qué dijo Londres
Kumaran sostuvo que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales y afirmó que las actividades hidrocarburíferas se realizan bajo la legislación vigente en Malvinas y en cumplimiento del derecho internacional. Además, puso en duda la confiabilidad de la Argentina como socio del Reino Unido.
La postura argentina es la opuesta: sostiene que la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte constituye una modificación unilateral de la situación mientras permanece abierta la disputa de soberanía. Por eso intimó al Reino Unido a detener las actividades y anticipó que, si no lo hace dentro del plazo establecido, recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para pedir medidas provisionales.
Por qué le importa a Tierra del Fuego
La disputa tiene una dimensión concreta para la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. El Gobierno provincial ya había señalado que el desarrollo de Sea Lion involucra recursos vinculados con el territorio y los espacios marítimos cuya soberanía reclama la Argentina.
En diciembre de 2025, la Provincia había rechazado la decisión de inversión de Navitas Petroleum para avanzar con el proyecto y reclamado al Gobierno nacional que utilizara las herramientas diplomáticas y jurídicas disponibles para impedir la explotación hidrocarburífera.
El tema volvió a tomar relevancia en septiembre, en paralelo con la reactivación de políticas vinculadas al Atlántico Sur y la defensa de la soberanía. El gobernador Gustavo Melella destacó la importancia estratégica de Tierra del Fuego, Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur, en el marco de la reactivación del proyecto de la Base Naval Integrada.
Sea Lion es impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration y tiene prevista su primera producción para 2028. El avance del proyecto suma un nuevo capítulo a una disputa que combina soberanía, recursos naturales, derecho internacional y estrategia geopolítica en el Atlántico Sur.