Logró bajar 12 kilos y mejorar su calidad de vida: el secreto está en la Escuela de Pacientes
Silvana perdió 12 kilos y mejoró su movilidad tras una mastectomía. ¿Cómo lo logró? La Escuela de Pacientes de Tucumán adapta cada ejercicio a quien lo necesita. Conocé los detalles de este programa que transforma vidas.
Silvana perdió 12 kilos en seis meses y hoy puede moverse con más libertad. Detrás de este logro hay un equipo que adapta cada ejercicio a quien lo necesita. La Escuela de Pacientes, dependiente del Ministerio de Salud Pública de Tucumán, sigue sumando historias de superación.
La coordinadora del programa Se Mueve Tucumán, profesora Luciana Brito, explicó que en la Escuela de Pacientes realizan un abordaje personalizado: “Adaptamos cada propuesta a las necesidades, posibilidades u objetivos de cada persona, entendiendo que cada proceso es único y requiere un acompañamiento integral”.
Uno de los casos más destacados es el de Silvana, quien llegó al programa con hipertensión arterial, diabetes, sobrepeso y cáncer de mama. Tras una mastectomía, comenzó un trabajo progresivo que incluye movilidad articular, ejercicios de fuerza y aeróbicos. Hoy usa step y tobilleras para aumentar la intensidad, y su evolución es excelente.
¿Qué logros concretos se alcanzan?
“Uno de los logros más importantes fue la disminución progresiva de peso corporal, alcanzando hasta el momento una reducción de 12 kilogramos, acompañada de mejoras en su capacidad física, movilidad y bienestar general”, destacó Brito.
Otro caso es el de Nancy Carrizo, quien se incorporó hace un mes con hipertensión, diabetes, artritis, sobrepeso y retención de líquidos. Su abordaje fue más gradual: comenzó con movilización de cuello, hombros y miembros superiores, y ejercicios para mejorar la marcha. Realiza sentadillas asistidas desde una silla con barra de apoyo.
“Dedicamos una parte importante de cada sesión al trabajo de amplitud de movimiento de hombros y brazos, procurando disminuir el dolor y favorecer una mayor funcionalidad en las actividades de la vida diaria”, agregó la coordinadora.
Las sesiones finalizan con vuelta a la calma, ejercicios de respiración y estiramientos adaptados.
“La experiencia de la Escuela de Pacientes demuestra que la actividad física supervisada y adaptada no solo mejora la condición física, sino también la autonomía, la autoestima y la calidad de vida de personas que conviven con enfermedades crónicas”, aseguró Brito.