Locales vacíos, colectivos que pierden pasajeros y deudas récord: el triple golpe que sufre Rosario
El boleto de colectivo aumentó 616% en dos años y los locales vacíos se duplicaron. Pero la foto más cruda aparece cuando se mira la deuda: Rosario es la ciudad con más morosidad de Santa Fe y hay jubilados que ya no pueden pagar las expensas. El combo que nadie esperaba.
Rosario enfrenta una crisis que golpea al mismo tiempo el comercio, el transporte y el bolsillo de sus habitantes. Las persianas bajas se multiplican en las principales calles, los colectivos viajan cada vez más vacíos por el precio del boleto y la morosidad alcanza niveles inéditos. Un combo que, según los últimos informes, no tiene antecedentes en la ciudad.
Un relevamiento del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (COCIR) junto a la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR detectó que se duplicó la cantidad de locales vacíos en el centro. Los datos de junio de 2026 marcan las subas más fuertes en la Peatonal Córdoba, que pasó del 9,2% al 17,2%, y en calle San Luis, que saltó del 5,1% al 10,2%.
En total se relevaron 9.618 locales comerciales: el 77% está en el Área Central, el 17% en los Centros Comerciales a Cielo Abierto y el 6% restante en los shoppings. La zona más golpeada es el Área Central, con una vacancia del 13,4%, muy por encima del 6,4% de los shoppings y del 10,9% de los centros a cielo abierto.
El transporte, en una espiral que no encuentra freno
El sistema de colectivos rosarino vive lo que analistas y concejales definen como una espiral destructiva. Según la Comisión de Seguimiento del Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) del Concejo, el esquema de financiamiento empezó a quebrarse a fines de 2023, justo cuando asumieron el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin.
En diciembre de ese año el boleto costaba $240. Después vino la quita total del Fondo Compensador del Transporte por parte del Gobierno nacional, y el municipio respondió con aumentos sucesivos empujado por el costo del combustible y los neumáticos. Desde febrero de 2026, tras una suba del 8,8%, la tarifa plana quedó en $1.720. En poco más de dos años, el incremento acumulado es del 616,6%, muy por encima de los acuerdos salariales del sector formal.
El concejal Mariano Romero puso el dato en perspectiva: hoy, con un salario mínimo, se pueden comprar un 30% menos de boletos que en el peor momento de la crisis de 2001.
La consecuencia es una caída histórica de la demanda. La Asociación de Transportistas de Pasajeros (ATAP) de Santa Fe advirtió que la situación cada vez se agrava más, con una baja de entre el 25% y el 30% en la venta de pasajes. En algunos meses, la pérdida llegó a 27.000 viajes diarios. Menos recaudación, menos frecuencias: el tiempo de espera en las paradas ya roza los 15 minutos, peor que en 2023.
El ahogo de las familias: deudas que no se pueden pagar
En medio de la recesión, el endeudamiento aparece como la única salida para muchas familias y comercios. La Oficina Municipal del Consumidor de Rosario alertó que creció la mora en el pago de alquileres y expensas. Un informe del Centro de Estudios de la Ciudad (CEC), elaborado con la Fundación Friedrich Ebert, ubica al departamento Rosario como el de mayor morosidad de toda la provincia.
Los números son contundentes: 596.408 personas tienen algún crédito registrado, con obligaciones que suman $2,47 billones. La deuda en mora alcanza los $422.573 millones. Rosario concentra el 35,7% de la deuda provincial y el 42,7% del total en incumplimiento.
La jefa del organismo, Nadia Amalevi, reconoció que el contexto es bastante complejo para los inquilinos y que los problemas de vivienda son diversos. El problema no es solo de los que alquilan: hay jubilados que son propietarios y hoy no pueden pagar las expensas, señaló.
Según la Central de Deudores del Banco Central, a junio de 2026 hay 137.427 personas con deudas impagas por más de 90 días, el 41,5% del total provincial. La tasa de incumplimiento en Rosario es del 17,11%, por encima del promedio santafesino del 14,29%.