Lo vieron salir con un bulto: la pista que complica a un sospechoso en Los Juríes
En Los Juríes, un campo amaneció con las puertas forzadas y un faltante que golpea el trabajo diario. El encargado vio a dos hombres alejarse con un bulto y aportó un dato que ahora sigue la Justicia. ¿Qué se llevaron y a quién apuntan?
Un campo de Los Juríes amaneció con las puertas forzadas y un faltante que preocupa a todo el sector: herramientas de trabajo, electrodomésticos y hasta un arma blanca. El encargado vio a dos hombres alejarse con un bulto y aportó un dato clave para la investigación.
El hecho ocurrió en el establecimiento rural El Corralito, en el sudeste de Santiago del Estero. Los delincuentes habrían ingresado a la vivienda y a un galpón tras violentar los accesos, según la denuncia.
El testimonio que orienta la causa
José Ilario Altamiranda, de 60 años, está a cargo del campo. Fue él quien descubrió el robo después de notar movimientos sospechosos. Según su declaración, alcanzó a ver a dos hombres que se retiraban del lugar cargando un bulto.
El encargado habría reconocido a uno de ellos por su apellido, Villalba, oriundo de una zona rural de Añatuya. Ese dato ya forma parte de las actuaciones policiales y es una de las pistas que siguen los investigadores para determinar quiénes participaron.
Al recorrer las instalaciones, Altamiranda confirmó que las puertas de la vivienda y del galpón habían sido forzadas. Adentro, faltaban varios elementos.
Qué se llevaron
Entre los bienes denunciados figuran una motobomba Honda de color rojo que estaba en funcionamiento, un televisor negro, un conversor de corriente azul, un arma blanca con mango de cuerno de ciervo y una caja metálica negra con tubos de herramientas de distintas medidas, desde el número 19 hasta el 56.
Para el establecimiento, la pérdida no es solo económica: las herramientas y equipos son parte del trabajo diario del campo.
La investigación
En el caso interviene la Comisaría Comunitaria Nº 48 de Los Juríes, bajo las directivas del fiscal de turno de Añatuya, Ezequiel Bustamante. El Ministerio Público Fiscal dispuso que la causa se caratule preventivamente como supuesto robo calificado y ordenó una serie de medidas.
Entre las diligencias pedidas están la constatación del escenario, la confección de un croquis y un relevamiento fotográfico de los sectores afectados. También se requirió la intervención de la Sección Robo y Hurto para avanzar en la identificación y localización de los presuntos responsables y tratar de recuperar los objetos.
Hasta el momento no se informó oficialmente sobre detenciones ni sobre la recuperación de lo sustraído. La investigación sigue para determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias del robo.
Preocupación en la zona rural
El episodio reaviva la discusión sobre la seguridad en los establecimientos rurales del sudeste santiagueño, donde las distancias entre los campos, los caminos y los centros urbanos complican la vigilancia y la respuesta rápida ante hechos delictivos.
Para productores y trabajadores, perder herramientas y equipamiento golpea el desarrollo normal de las actividades productivas. El caso de El Corralito vuelve a poner sobre la mesa una demanda del interior: fortalecer la prevención y la seguridad en las zonas rurales, donde las herramientas son parte fundamental del patrimonio de quienes viven y producen en el campo.