Lo torturaron en su propia casa: la pista clave que delató a los vecinos
Atado, asfixiado con un cable y con heridas de arma blanca: así encontraron a Ángel Leguizamón, el jubilado de 74 años. Nadie forzó la entrada, y las cámaras mostraron quiénes salieron con sus cosas.
Un jubilado santiagueño fue hallado muerto en su casa de Merlo, provincia de Buenos Aires, con signos de haber sido sometido a una tortura extrema. La víctima, identificada como Ángel Rosendo Leguizamón, de 74 años, vivía solo en una vivienda de la calle Isarra al 5400, donde además administraba una cancha de fútbol cinco.
Según los primeros informes de la investigación, Leguizamón habría sido atacado en el marco de un violento asalto. Los peritajes preliminares revelaron que presentaba heridas punzocortantes en el pecho y el cuello, y que sus agresores le habrían atado las piernas y lo habrían asfixiado con un cable.
En el barrio Matera, todos lo conocían como "Santiago", en homenaje a su provincia natal. El hallazgo del cuerpo generó una profunda conmoción en la zona y en Santiago del Estero, donde aún tiene familiares y amigos.
Vecinos detenidos
La escena del crimen presentaba un evidente desorden, lo que sugiere que los atacantes buscaban dinero y objetos de valor. Sin embargo, las puertas y ventanas no estaban forzadas, lo que llevó a los pesquisas a concluir que la víctima conocía a sus agresores y les habría franqueado la entrada.
El análisis de las cámaras de seguridad de la zona fue clave para identificar a los sospechosos: cuatro vecinos del jubilado, dos hombres y dos mujeres, integrantes de un mismo círculo familiar, fueron captados saliendo de la vivienda con objetos robados al mediodía.
Un detalle indignante, revelado por testigos, fue el cinismo de los detenidos: cuando llegó la policía, se habrían mezclado entre los curiosos simulando preocupación y preguntando qué le había pasado a "Santiago".
Por disposición del fiscal Martín Schebes, a cargo de la UFI N° 4 de Morón, Víctor Morganti (42) y Ludmila Montiel (25) quedaron imputados por homicidio agravado por alevosía. En tanto, Sergio Sánchez (38) y María Rosa Morganti (60) fueron acusados de encubrimiento, mientras se esperan nuevas medidas.