Lo que la naturaleza hace por Neuquén (y casi nadie nota)

¿Sabías que una abeja, un mallín y un bosque trabajan en silencio para sostener la vida en Neuquén? Conocé los servicios ecosistémicos que la provincia protege con leyes y políticas ambientales.

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Lo que la naturaleza hace por Neuquén (y casi nadie nota)
Lo que la naturaleza hace por Neuquén (y casi nadie nota)

Una abeja polinizando un manzano en el Alto Valle, un mallín reteniendo agua en la estepa o un bosque protegiendo el suelo en la cordillera: procesos naturales que generan beneficios esenciales para la vida y la economía de la provincia. Sin embargo, suelen pasar inadvertidos. Se trata de los servicios ecosistémicos, claves para entender por qué conservar la naturaleza es también proteger el desarrollo provincial.

¿Qué son los servicios ecosistémicos?

El concepto abarca todos los beneficios que la sociedad obtiene de los ecosistemas. No se limita a lo visible, como el agua, los alimentos o la madera. También incluye procesos menos evidentes pero igual de vitales: la polinización, la formación del suelo, la regulación de caudales, la captura de carbono, la protección contra la erosión y el valor cultural o recreativo de los paisajes.

Según el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, a través de la Subsecretaría de Cambio Climático, reconocer estos servicios permite entender la importancia de las políticas públicas orientadas a proteger el patrimonio natural provincial.

Ejemplos concretos en el territorio neuquino

La diversidad de la provincia ofrece múltiples escenarios. En el Alto Valle, abejas e insectos trasladan polen entre flores de manzanos y perales, contribuyendo a la fecundación y formación de frutos. En los bosques de Aluminé, Villa Pehuenia-Moquehue, Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura, las copas de los árboles interceptan lluvia y nieve, mientras la hojarasca protege el suelo y las raíces lo estabilizan.

Neuquén cuenta con cerca de 1.200.000 hectáreas de bosques nativos, que no solo ocupan superficie: conservan biodiversidad, almacenan carbono y sostienen actividades turísticas, culturales y recreativas.

Los mallines son otro ejemplo estratégico. Se forman donde el agua se concentra cerca de la superficie y aparecen en zonas cordilleranas, precordilleranas y de estepa. En localidades como Añelo, Zapala, Cutral Co, Plaza Huincul y la Confluencia, la vegetación está adaptada a la escasez de agua, vientos fuertes y grandes amplitudes térmicas.

Una cuenca que integra todo

La cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro demuestra que los servicios ecosistémicos cruzan ambientes y límites administrativos. El sistema combina nieve, lluvias, lagos, arroyos, aguas subterráneas, suelos, vegetación, humedales y ambientes ribereños.

Políticas públicas para proteger lo invisible

La gestión de estos servicios no es casual. Neuquén cuenta con un marco normativo que incluye las leyes 2594 de Áreas Naturales Protegidas, 2780 de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos y 3454 de Acción Climática, además del Plan Provincial de Acción Climática. Programas como la Red de Educación Ambiental (REDEPA) y la Ley Yolanda refuerzan las capacidades institucionales y promueven la participación ciudadana.

Conocer los servicios ecosistémicos permite descubrir todo lo que la naturaleza hace por la provincia. Gestionarlos es una responsabilidad estratégica para sostener su desarrollo.

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