Lo que escondía el jardín de Córdoba: la Justicia confirmó la prisión de la maestra y la directora
Una madre denunció golpes en su bebé de ocho meses y destapó una red de maltratos en un jardín de Córdoba. ¿Qué más ocultaban las acusadas?
La Justicia cordobesa confirmó la prisión preventiva de la maestra y la directora del Jardín Rondinella, en barrio Cofico, acusadas de maltratar a bebés y niños. “Adentro era un infierno para ellos”, dijo la madre de una de las víctimas.
Las acusadas están detenidas desde abril en una causa que investiga presuntos maltratos contra menores que asistían al establecimiento. La docente está imputada por lesiones reiteradas calificadas por alevosía, mientras que la directora enfrenta cargos por encubrimiento.
El caso estalló el 19 de febrero, cuando Fernanda retiró a su hijo Salvador, de ocho meses, con múltiples golpes en la cara, cabeza y cuello. Lo llevó a una clínica y radicó la denuncia. La fiscalía ordenó la detención de la maestra y luego determinó que la directora sabía lo que pasaba y no denunció. El jardín fue clausurado.
Una llamada que lo cambió todo
Fernanda contó que ese día recibió un llamado de la directora avisándole que su hijo había sufrido lesiones. “Cuando veo el contacto de la guardería ya me asusté”, recordó. Al llegar, encontró a Salvador con moretones en la cara, cabeza, cuello, ojos, nariz, labios y paladar. La maestra dijo que se había “raspado con el cochecito”.
La madre también cuestionó que no llamaran a una emergencia. La directora le respondió que consideró que el bebé “estaba bien”. No era la primera vez que Salvador volvía con marcas: “A veces venía con golpecitos, un cortecito en la oreja. Siempre me daban una explicación y yo les creía”, sostuvo.
Una denuncia que destapó un infierno
Durante los allanamientos de marzo, la directora dijo a otros padres que la denuncia buscaba “ensuciar” al jardín y que el bebé había llegado golpeado desde su casa. Sin embargo, la fiscalía revisó hechos anteriores y encontró otros presuntos episodios de violencia contra niños de entre cuatro meses y tres años, que ahora forman parte del expediente.
Fernanda aseguró que existía una denuncia de 2024 contra la misma docente, reabierta a partir de esta causa. Ella decidió no ver las grabaciones del expediente, pero fue contundente: “Adentro era un infierno para ellos, no entiendo la maldad… son monstruos”. Y apuntó contra la directora: “Esta docente hacía cuatro años que trabajaba ahí y la venía pasando bien, avalada por la directora. Es un horror”.
Salvador logró recuperarse, pero según su madre, el episodio le dejó secuelas: “Tuvo cambios de comportamiento y conducta”.