Lo que encontraron en su escondite tras meses de búsqueda dejó sin palabras a las autoridades
¿Cómo lograron dar con él después de que todos pensaran que había escapado al extranjero? Los detalles de la captura que cambiaron todo.
Un hombre apodado “Chancha” fue extraditado desde Salta a Tucumán, donde quedó imputado por un robo cometido bajo la modalidad “rompevidrio”, tras un violento episodio ocurrido el 6 de diciembre de 2025 en la ciudad de Lules. De acuerdo con la investigación, el acusado fue localizado en otra provincia cuatro meses después del hecho, pese a que en un primer momento su madre había manifestado que se encontraba en Bolivia. Así lo indicó la representante del Ministerio Público Fiscal, Lourdes Correa, quien además destacó que el dinero sustraído —una suma elevada— no pudo ser recuperado.
En ese contexto, el juez interviniente hizo lugar a lo solicitado por la Fiscalía y autorizó el traslado del imputado a la comisaría de Lules, conforme a las condiciones de seguridad y disponibilidad requeridas por la defensa.
¿Cómo ocurrió el robo?
El hecho que se le atribuye ocurrió cuando el acusado se presentó en una finca de Lules, donde se encontraba estacionada una camioneta roja perteneciente a las víctimas. Aprovechando la ausencia de sus ocupantes, rompió una ventanilla trasera y sustrajo dos mochilas que contenían $10.000.000 en efectivo, un teléfono celular iPhone 12 Pro, una billetera y documentación personal de los damnificados.
¿Qué pasó después del robo?
La investigación reveló que el sospechoso logró evadir a las autoridades durante meses, generando confusión sobre su paradero real. Inicialmente, se había informado que podría estar fuera del país, lo que complicó los esfuerzos de búsqueda.
Sin embargo, las pesquisas continuaron y finalmente llevaron a su localización en Salta, donde fue detenido y posteriormente extraditado a Tucumán para enfrentar los cargos.
¿Qué dijo la fiscalía?
Lourdes Correa, representante del Ministerio Público Fiscal, subrayó la gravedad del caso y la importancia de la colaboración interprovincial para lograr la captura. También mencionó la frustración de no haber podido recuperar el dinero robado, que ascendía a una cifra significativa.
El juez a cargo del caso evaluó las pruebas presentadas y determinó que había suficientes elementos para imputar al acusado, autorizando su traslado a la comisaría de Lules bajo estrictas medidas de seguridad.