Lo que encontraron en su corazón: la intervención que le devolvió la vida a un joven tucumano
Cristian Matías Campo, de 27 años, llegó al Hospital Centro de Salud sin poder respirar. Lo que los médicos descubrieron en su corazón cambió todo. ¿Cómo lograron salvarle la vida sin abrirlo?
A los 27 años, Cristian Matías Campo apenas podía respirar. Una severa enfermedad valvular y una avanzada hipertensión pulmonar lo tenían al borde del colapso. Pero un equipo multidisciplinario del Hospital Centro de Salud logró lo que parecía imposible: evitar una cirugía de alto riesgo y devolverle la esperanza.
El paciente llegó al servicio de Hemodinamia con un cuadro crítico. La doctora María Rosa Aymat explicó que presentaba estenosis mitral severa e hipertensión pulmonar suprasistémica avanzada, una combinación letal que le había provocado múltiples internaciones por insuficiencia cardíaca y episodios constantes de descompensación. “No podía dormir, me faltaba el aire, tenía taquicardia”, recordó Campo.
¿Por qué descartaron la cirugía tradicional?
El riesgo era demasiado alto. Por eso, el equipo optó por una valvuloplastia mitral con balón percutáneo, un procedimiento mínimamente invasivo que se realizó con un angiógrafo de última generación y monitoreo ecocardiográfico continuo. “Participaron cardiólogos intervencionistas, anestesiólogos, ecografistas, enfermeros y técnicos especializados”, detalló Aymat.
La intervención fue un éxito. Los parámetros hemodinámicos mejoraron de inmediato y el joven comenzó a sentir un alivio que no experimentaba hacía meses. “Hoy estoy contento y feliz, puedo caminar más y tengo más ánimo”, afirmó Campo.
El hospital que se consolida como referencia regional
La doctora Aymat destacó que el Hospital Centro de Salud, dirigido por Karina Lotto, sigue afianzándose como centro de referencia para patologías cardiovasculares complejas. Allí también se realizan implantes valvulares aórticos percutáneos y angioplastias coronarias las 24 horas, los 7 días de la semana.
Desde la mirada del paciente, el agradecimiento es eterno. “Mi familia vivió con mucha preocupación, pero hoy compartimos la alegría. Le agradezco a la doctora Aymat, al equipo de Hemodinamia y a todos los que participaron”, expresó Campo, quien ahora sigue controles médicos y disfruta de una vida que creía perdida.