Lo que comieron en una reunión familiar y terminó con todos infectados: el alerta de la Assal
¿Pensabas que los salamines caseros eran inofensivos? Dos brotes de triquinosis en Rosario revelan el peligro oculto tras la comida ‘hecha con cariño’.
Dos brotes de triquinosis encendieron las alarmas en el departamento Rosario. Una familia entera se contagió tras compartir chacinados caseros y, semanas después, otras 10 personas cayeron por salamines y chorizos sin control sanitario. La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal) investiga el origen de los productos, todos provenientes de faenas clandestinas.
El primer caso se detectó en una familia que consumió productos de cerdo elaborados en Moreno, provincia de Buenos Aires. Recién 29 días después de la ingesta aparecieron los primeros síntomas. Todos los miembros dieron positivo, aunque evolucionan favorablemente.
El segundo brote ocurrió a mediados de mayo en Ibarlucea. Allí, dos grupos de familias compartieron salamines y chorizos caseros y las 10 personas resultaron contagiadas. Tampoco presentan cuadros graves.
¿Por qué es tan peligroso el consumo sin control?
El director de la Assal, Eduardo Elizalde, advirtió: “Son alimentos muy ricos, pero hay que tomar precauciones. Muchas veces llegan como un regalo, con toda buena voluntad, pero sin los recaudos sanitarios necesarios”. El funcionario instó a no consumir productos que no tengan trazabilidad sanitaria.
Según la investigación conjunta de la Assal, el Senasa y el Ministerio de Desarrollo Productivo, los productos consumidos en Rosario no formaron parte de un lote comercializado, por lo que los contagios no deberían reproducirse. Elizalde vinculó los contagios a sistemas de crianza precarios, como basurales o cadáveres de cerdos en los corrales.
La triquinosis no provoca síntomas en los cerdos, por lo que solo se detecta en la faena. Si el análisis da positivo, el animal entero debe descartarse. En ambos brotes, los consumidores adquirieron los productos en criaderos de faena clandestina, lo que permitió rastrear el origen. Si hubieran entrado en un circuito comercial, “se pierde la trazabilidad y no se puede llegar al criadero”, señaló Elizalde.
Las autoridades inmovilizaron a los animales y evitaron posibles nuevos casos. Elizalde remarcó que se debe evitar la elaboración de estos productos y recomendó comprar en establecimientos habilitados.
Síntomas y recomendaciones
Los síntomas pueden comenzar con diarrea, dolor abdominal y náuseas, para luego evolucionar a fiebre, dolores musculares, inflamación de párpados y rostro, dolor ocular y cefalea. En casos graves, puede generar complicaciones cardíacas, pulmonares y neurológicas. Ante síntomas compatibles y antecedentes de consumo sospechoso, se recomienda acudir rápidamente a un centro de salud.
La Assal brinda una guía para evitar la propagación: si se realiza una faena familiar, se debe enviar una muestra de carne a un laboratorio oficial para su análisis y no consumir ni procesar antes de recibir el resultado negativo. Las larvas no se detectan a simple vista y no modifican el olor, el sabor ni el color de la carne. Para su cocción, la carne de cerdo debe cocinarse completamente, sin dejar partes jugosas. Santa Fe cuenta con laboratorios oficiales habilitados para realizar el análisis mediante la técnica de digestión artificial, único método capaz de detectar el parásito.
Más información en www.assal.gov.ar/triquinosis.