Lo mataron por 30 mil pesos y dos celulares: diez años después, quién quedó imputado
La causa por el crimen de Roque Zanutigh en San Justo sumó a su presunto autor material y a tres familiares, acusados además de vender droga desde el penal de Coronda. La audiencia que define si siguen presos es la que todos esperan.
La causa por el homicidio de Roque Zanutigh en San Justo sumó a su presunto autor material y a tres familiares, acusados además de vender droga desde el penal de Coronda. La fiscal Laura Urquiza formalizó las imputaciones en una audiencia en los tribunales santafesinos.
El señalado como autor del crimen es José Carlos Fossatti, quien hoy purga una condena de cinco años por narcotráfico. La atribución fiscal sostiene que entre la noche del 24 y la madrugada del 25 de enero de 2016 entró a robar a la casa de Zanutigh. Cuando lo sorprendió en el dormitorio, lo atacó a puñaladas para matarlo y se llevó un morral con 30 mil pesos, dos teléfonos celulares y una navaja. Por eso se lo imputó como autor de robo y homicidio calificado criminis causa.
La banda que manejaba desde la cárcel
La investigación no se detuvo en el crimen. Según la Fiscalía, Fossatti dirigía desde prisión una estructura que compraba, fraccionaba y vendía cocaína y marihuana. Su madre, identificada como Dora D.I., y su pareja, Viviana B., recibían las órdenes para retirar la droga, fraccionarla e ingresarla al penal, además de venderla al menudeo en sus domicilios y manejar las ganancias por billeteras virtuales.
En la maniobra también aparece su hermano, Juan Pablo Fossatti, a quien se le atribuye la venta en la vía pública y la tenencia ilegítima de una escopeta secuestrada durante los allanamientos.
El pedido de los hijos de la víctima
La audiencia comenzó con la palabra de los hijos de Zanutigh, constituidos como querellantes con el patrocinio del abogado Néstor Oroño. Lo hicieron por videoconferencia ante el juez penal Martín Torres: «Necesitamos ponerle nombre a un fantasma que nos persigue hace diez años», dijeron.
La defensa del principal imputado está a cargo de Valentín Alfonso, mientras que sus familiares son asistidos por las defensoras públicas Silvina Corvalán y Leticia Feraudo. El próximo miércoles se definirá si los cuatro acusados continúan bajo prisión preventiva.