Lo mandaron a verificar la camioneta y los números del motor no cerraban
La llevaron a la planta verificadora como cualquier trámite y el chequeo de rutina terminó con la camioneta secuestrada: los números del motor no eran los que debían ser. Ahora una prueba química tiene que revelar qué hay detrás.
La Policía de San Luis secuestró preventivamente una camioneta Chevrolet C10 después de que una verificación rutinaria encendiera las alarmas: la numeración del motor presentaba un rebaje y no coincidía con las características originales de fábrica.
El procedimiento se concretó en la Planta Verificadora N° 1 y estuvo a cargo de efectivos del Departamento de Investigaciones San Luis, que depende de la Dirección General de Investigaciones (DG-13).
Qué encontraron durante la inspección
Según informó la fuerza, al revisar el rodado los agentes detectaron que los números grabados en el motor habían sido alterados: presentaban un rebaje que los alejaba de los que trae el vehículo de fábrica.
Frente a esa irregularidad, se dispuso el secuestro preventivo tanto de la camioneta como de la documentación vinculada al rodado.
La prueba clave que pidió la Policía
Para avanzar sobre el origen del motor, los investigadores solicitaron una prueba de revenido químico, un método que permite determinar la autenticidad y la procedencia de la numeración adulterada.
Las actuaciones quedaron caratuladas como “Averiguación procedencia de rodado” y cuentan con la intervención de la Unidad de Abordaje Fiscal de la Primera Circunscripción Judicial.
Mientras se completan las diligencias, el vehículo permanece bajo resguardo policial. La causa busca establecer de dónde salió el motor y si efectivamente existió una adulteración en la numeración.
