Lo hallaron escondido bajo una cama tras el crimen de su pareja: lo que descubrieron después cambió la investigación
Lo encontraron escondido debajo de una cama y lo detuvieron por el crimen de su pareja. Horas después, los médicos descubrieron algo en su cabeza que nadie había visto. Ahora está en coma y la investigación dio un giro inesperado.
La causa por el femicidio de Yudith Nazarena Jerez en Tucumán dio un giro inesperado. El principal acusado, identificado como Pitali, permanece internado en coma inducido y con asistencia respiratoria mecánica después de que los investigadores detectaran que tenía un disparo en la cabeza que en un primer momento había pasado completamente inadvertido.
El hallazgo reconfiguró la hipótesis sobre lo que ocurrió después del asesinato. Los investigadores sospechan que Pitali habría matado a Yudith, se habría disparado en la sien y luego se habría acostado en la habitación contigua, donde finalmente lo encontró la Policía. Esa secuencia todavía debe ser confirmada por las pericias balísticas y el resto de las pruebas incorporadas a la causa.
El proyectil alojado en la cabeza
Tras descubrir la herida, Pitali fue trasladado al hospital de Alberdi y luego derivado al hospital Ángel C. Padilla, en San Miguel de Tucumán. Allí le practicaron una tomografía que permitió determinar que tenía el proyectil alojado en el cráneo.
Los médicos decidieron intervenirlo quirúrgicamente para extraer la bala. Según detalló el portal Contexto Tucumán, antes de entrar al quirófano el hombre estaba consciente, podía desplazarse y hasta había manifestado su malestar por continuar esposado. Su cuadro, sin embargo, se agravó y permanece internado en el hospital Padilla en coma inducido y con asistencia respiratoria mecánica.
La situación médica del principal sospechoso impidió que la Fiscalía pudiera avanzar de inmediato con la imputación por el femicidio de Yudith.
Qué encontraron en la escena
Mientras Pitali era trasladado al hospital, los investigadores continuaron trabajando en la casa de La Cañada donde fue asesinada Yudith. Los peritos encontraron un importante desorden, compatible con la posibilidad de que hubiera ocurrido un enfrentamiento físico antes del crimen.
También secuestraron dos vainas servidas y un arma calibre 22 que tenía manchas de sangre. Ahora tendrán que determinar si esa pistola fue utilizada para dispararle a la víctima y si también fue la que provocó la herida que Pitali tenía en la cabeza.
Para eso será fundamental el análisis del proyectil extraído durante la cirugía. La comparación balística podría ayudar a establecer si los disparos fueron realizados con la misma arma y, además, aportar elementos para confirmar o descartar la hipótesis de que el acusado intentó quitarse la vida después del femicidio.
Una relación bajo investigación
Cuando su evolución médica lo permita, la Fiscalía prevé imputar a Pitali por el femicidio de Yudith Nazarena Jerez. La calificación contempla, en caso de una eventual condena, la pena de prisión perpetua.
Mientras tanto, los investigadores avanzan con las declaraciones de familiares y personas cercanas a la víctima y al acusado. Uno de los objetivos centrales es reconstruir cómo era la relación entre ambos, determinar si existían antecedentes de conflictos o situaciones de violencia y establecer qué pudo haber ocurrido dentro de la vivienda antes del asesinato.