Lo esperó en la parada del colectivo con una picana: la condena que lo dejó en libertad
Una picana, una parada de colectivo y una condena exprés: la Justicia de Neuquén resolvió en horas el caso de un asaltante que no llegó a robar. ¿Qué pasó para que la pena quedara en suspenso?
Un asaltante armado con una picana eléctrica fue condenado este miércoles en Neuquén a 2 años y 6 meses de prisión condicional por un robo que no llegó a concretarse. La pena se resolvió en una audiencia exprés, pocas horas después del ataque.
El condenado fue identificado como Emanuel Rozas. La fiscalía de Robos y Hurtos, a través de la asistente letrada Agustina Wouterlood, presentó un acuerdo de juicio abreviado que el juez de garantías Luciano Hermosilla homologó sin objeciones.
El ataque en la parada del colectivo
El episodio ocurrió alrededor de las 7 de la mañana en la intersección de las calles Godoy y Rafael Vázquez, en la ciudad de Neuquén. La víctima aguardaba el colectivo cuando Rozas se le acercó con la excusa de preguntarle el horario del transporte público.
Enseguida, el hombre exhibió una picana eléctrica y lo amenazó para que le entregara la mochila, el celular y los auriculares. El robo no se consumó porque un efectivo de la Policía provincial que pasaba por el lugar, ya fuera de servicio, advirtió la situación, auxilió a la víctima y demoró a Rozas en el lugar.
Una condena en tiempo récord
La audiencia se realizó pasadas las 14 del mismo miércoles, apenas unas horas después del hecho. Wouterlood formuló los cargos y luego presentó los términos del acuerdo alcanzado con la defensa pública, que contó con la conformidad de la víctima.
La fiscal solicitó que se declarara a Rozas autor del delito de robo agravado por el uso de arma impropia en grado de tentativa y que se le impusieran 2 años y 6 meses de prisión en suspenso, más reglas de conducta por el mismo plazo.
El juez Hermosilla avaló el pedido, tuvo por formulados los cargos, declaró la responsabilidad penal del acusado e impuso la pena acordada.
Las condiciones que deberá cumplir
Rozas no irá a la cárcel, pero deberá cumplir una serie de obligaciones durante los próximos dos años y medio: fijar domicilio, presentarse cada cuatro meses ante la Dirección de Población Judicializada, no cometer nuevos delitos y acreditar un trabajo u oficio lícito.