Lo esperaron en Guaymallén y al ver la policía soltó lo que llevaba en la mano
Un rollo de cable, una voz de alto a las 5:10 de la madrugada y una reacción que llamó la atención de los policías en Guaymallén. Lo que encontraron después en la vivienda de la dueña terminó de cerrar el caso.
Un operativo que parecía de rutina terminó con un hombre de 34 años tras las rejas en Guaymallén. Los efectivos lo vieron en actitud sospechosa durante la madrugada y, cuando le dieron la voz de alto, el sujeto se deshizo de un rollo de cable y siguió caminando como si nada.
El procedimiento se desplegó alrededor de las 5:10, en el marco de un patrullaje preventivo por las inmediaciones del barrio Quintanilla. Los uniformados advirtieron al hombre en la zona de calles Curupaití y La Rioja.
La maniobra que no le salió
Al escuchar la orden policial, el individuo arrojó el rollo de cable al suelo y apuró el paso. La reacción no le alcanzó: los agentes lo interceptaron y lo aprehendieron en la intersección de Castro y Curupaití, a pocas cuadras del lugar donde lo habían visto por primera vez.
Con el sospechoso ya demorado, los efectivos recorrieron la zona para intentar identificar el origen del material. Así dieron con una mujer de 63 años, propietaria del cable, y establecieron el domicilio del que habría sido sustraído.
En la vivienda constataron el faltante: el rollo correspondía a la conexión del medidor eléctrico de la propiedad.
Qué implica el hecho
El caso quedó caratulado como robo y el detenido fue puesto a disposición de la Justicia. La investigación busca determinar si el hombre actuó solo o si el episodio forma parte de una serie de sustracciones de cables en la zona.
El robo de cableado de medidores eléctricos es un delito que suele dejar a los damnificados sin suministro y con reparaciones a cargo, además de representar un riesgo para quien manipula las conexiones.