Lo esperaban en el barrio con una tobillera puesta: adentro de la camioneta había algo más
Un hombre circulaba por el barrio Legislativo con una tobillera electrónica puesta y una camioneta cargada. A pocas cuadras, otro operativo cerraba un cerco sobre un auto robado en Buenos Aires. Lo que encontraron adentro de las dos casas encendió las alarmas de Narcotráfico.
La Jefatura de Narcotráfico de la Policía desplegó este miércoles dos operativos en simultáneo en los barrios Legislativo y 26 de Mayo que terminaron con dos hombres detenidos y un importante decomiso de drogas, armas y equipamiento de uso policial. Uno de los apresados llevaba una tobillera electrónica y el otro circulaba en un auto con pedido de secuestro desde Buenos Aires.
El jefe del área, Eduardo Bravo, confirmó que los procedimientos fueron el resultado de investigaciones y seguimientos previos, y destacó que permitieron desarticular puntos de distribución de estupefacientes en la ciudad.
El operativo del barrio Legislativo
El primer despliegue se concretó en la zona Oeste, en el barrio Legislativo. Allí los efectivos interceptaron a un hombre de apellido Benítez que intentó escapar y no lo logró. Al momento de la aprehensión llevaba puesta una pulsera electrónica, y registraba antecedentes por robo, hurto y violencia de género.
Según la investigación, el sospechoso repartía la sustancia fraccionada a bordo de una camioneta, con obras en construcción entre sus puntos de entrega. Dentro de una mochila y de la caja de herramientas del vehículo, los policías encontraron envoltorios con 600 gramos de marihuana y 70 gramos de cocaína.
Cerrojo en el 26 de Mayo
En paralelo, otro equipo siguió el rastro de un vehículo que, tras consultar los sistemas nacionales, apareció con pedido de secuestro activo por robo en Buenos Aires. Cuando lo ubicaron en un inmueble del barrio 26 de Mayo, el conductor bajó rápido y se metió en la casa. La policía montó un operativo cerrojo que lo obligó a entregarse: quedó identificado como Ceballos.
En la inspección de la vivienda y de los terrenos linderos aparecieron los elementos más llamativos del procedimiento. En el techo de la casa había un kilo de marihuana escondido, además de otros envoltorios. En una mochila dentro de la propiedad de un vecino se halló una pistola automática. Y en uno de los dormitorios, un chaleco táctico de portación rápida con insignias de la Policía y rango visible.
La advertencia del jefe de Narcotráfico
Bravo subrayó la relevancia de haber frenado a estos sospechosos antes de que escalaran. «El narcotráfico es una organización criminal con roles definidos. Encontrar un arma de fuego y un chaleco táctico nos demuestra que tomamos la decisión correcta a la hora de actuar, evitando así un hecho más grave», sostuvo el funcionario.
Los celulares secuestrados en ambos procedimientos quedaron a disposición de la Justicia Federal, que avanzará con las pericias para reconstruir la red de contactos de los implicados. Los dos detenidos fueron trasladados y alojados en la Alcaidía.