Lo esperaban desde 2022: qué pidió su defensa para que Mendioroz Juncosa deje la Alcaidía
Sus dos denunciantes lo esperaban desde hace años y ahora lo tienen enfrente, en la Sala 5. La defensa de Mendioroz Juncosa pidió que siga el proceso sin encierro, pero el juez todavía no definió si acepta ese planteo o mantiene la detención por los años que estuvo fuera del país.
La causa por las presuntas estafas masivas con inversiones en criptomonedas y bitcoins volvió este jueves a la Sala 5 de la planta baja de los tribunales salteños. Pasadas las 9:30, la audiencia que tiene como protagonista a Nicolás Mendioroz Juncosa quedó en cuarto intermedio, a la espera de que el juez defina el futuro procesal del imputado.
Dentro de la sala están presentes los dos denunciantes, que siguen de cerca cada tramo de la diligencia después de una larga espera para destrabar el expediente. Su presencia marca el pulso de una causa que generó una expectativa enorme en Salta.
El pedido que quedó sobre la mesa
El eje de la discusión en esta instancia es la situación procesal de Mendioroz Juncosa. Ante el tribunal, su defensa reclamó que recupere la libertad bajo medidas sustitutivas, con la intención de que el proceso continúe fuera del encierro preventivo.
El imputado había llegado a Salta bajo custodia policial después de ser localizado en Australia y de que se concretara su traslado al país. Ese operativo puso fin a una etapa de prófugo de la Justicia que se extendía desde 2022. Ya en suelo salteño, la magistratura interviniente dispuso que quedara alojado en la Alcaidía Judicial.
Qué puede pasar cuando se retome la audiencia
Con el cuarto intermedio en curso, se aguarda que al reanudarse la sesión el juez a cargo resuelva si avala el planteo de la defensa o si, por el contrario, mantiene la detención del acusado. Entre los argumentos que pesan está el riesgo procesal que implicaron sus años de ausencia fuera del país.
La definición del magistrado será clave para el derrotero de una causa que gira en torno a presuntas estafas con criptomonedas y que mantiene a los damnificados expectantes dentro de la sala.