Lo detuvieron en flagrancia, pero para no ir preso deberá mudarse a otra provincia
Veinte años, detenido en flagrancia y una orden de restricción vigente: el juez le dio otra chance, pero con una condición que lo obliga a hacer las valijas. Dónde deberá vivir y por cuánto tiempo.
Un joven de 20 años oriundo de Huinca Renancó, en el sur de Córdoba, recuperó la libertad tras casi un mes detenido, pero a cambio deberá mudarse a Realicó, en La Pampa, y permanecer allí durante seis meses. La insólita medida la dispuso el juez de Control de Río Cuarto, Claudio Mazuqui, como alternativa a la prisión preventiva que pedía la Fiscalía.
El joven está imputado por desobediencia a la autoridad y lesiones leves calificadas, a raíz de un episodio ocurrido en el acceso norte de Huinca Renancó, en inmediaciones de la Sociedad Rural y el barrio Las Macluras. Al momento de su detención regía una orden de restricción en su contra por parte de su expareja.
De la flagrancia a la cárcel de Río Cuarto
Fue aprehendido en flagrancia y quedó alojado en el Establecimiento Penitenciario 6 de Río Cuarto desde principios de septiembre. Allí esperó hasta la audiencia en la que se discutió su situación procesal.
En esa instancia, la Fiscalía de Instrucción pidió que continuara detenido con prisión preventiva hasta el juicio. La defensa, a cargo del abogado Luis Sánchez, se opuso y argumentó que no existían riesgos procesales ni peligro de fuga que justificaran mantenerlo privado de su libertad.
La condición más llamativa: mudarse a La Pampa
El juez Mazuqui hizo lugar al pedido de excarcelación, pero con una serie de reglas de conducta. La más particular es que el imputado deberá radicarse en Realicó por seis meses y no podrá volver a Huinca Renancó salvo que la Justicia lo cite expresamente.
La radicación en la localidad pampeana es, así, la condición central para que el joven siga el proceso en libertad y no vuelva a la cárcel de Río Cuarto.
Restricciones y tratamiento psicológico
La resolución también le impone una prohibición de acercamiento de 500 metros a la denunciante y la prohibición absoluta de contactarla por cualquier medio: en persona, por llamadas, mensajes o redes sociales.
Además, deberá someterse a un tratamiento psicológico y presentar periódicamente los certificados que acrediten su cumplimiento. También quedó obligado a no cometer nuevos delitos durante el período fijado por la Justicia.
La audiencia se realizó bajo el mecanismo de prisión preventiva previsto para casos de flagrancia. Con la resolución, el joven recuperó la libertad, pero deberá cumplir estrictamente las reglas impuestas y mantenerse fuera de Huinca Renancó durante los próximos seis meses, mientras avanza la causa penal en su contra.