La serie que lo enganchó no era de ajedrez y nunca había jugado una partida. Cinco meses después ya era campeón provincial sub-12: así arrancó el camino del tucumano que hoy apunta a vivir del tablero.
Lucio Rodríguez Terraza tiene 12 años y un palmarés que sorprende: campeón provincial sub-12 y título latinoamericano. Su historia con el ajedrez, sin embargo, no nació de un tablero ni de una vocación temprana, sino de una pantalla y una serie que nada tiene que ver con el juego.
El ajedrecista tucumano comenzó a jugar en febrero del año pasado. Lo que encendió la chispa no fue Gambito de dama, la ficción que suele asociarse al auge del ajedrez, sino Malcolm in the Middle. A partir de ahí descargó Chess.com y empezó a probar partidas hasta que la práctica se transformó en pasión.
“Me comenzó a llamar la atención y me descargué la aplicación Chess.com. Y bueno, ya me fue gustando más”, contó Lucio. Antes de ese momento, según aseguró, nunca había jugado al ajedrez ni había mostrado un interés particular por la disciplina.
Del Grand Prix a los intercolegiales
El crecimiento llegó con competencias y entrenamiento. El campeonato provincial se define mediante el Grand Prix: al cerrar el calendario, se consagra campeón quien acumula el mayor puntaje en su categoría. Lucio se quedó con el sub-12.
A ese logro se suma otro en el ámbito educativo: es bicampeón de los intercolegiales. También compitió en torneos de mayor exigencia, entre ellos la Copa Latinoamericana, que le planteó un desafío distinto por el ritmo y la duración de las partidas.
En Tucumán, explicó, suele jugarse ajedrez rápido, con partidas de alrededor de 15 minutos y una duración máxima cercana a la media hora. En el certamen latinoamericano, en cambio, cada jugador disponía de 35 minutos y las partidas podían estirarse entre una hora y media y dos horas. El torneo se disputó a lo largo de tres días.
El objetivo: vivir del ajedrez
Hoy Lucio entrena con su profesor Marcos Lankidey y tiene claro que quiere ir más allá del ajedrez como entretenimiento. “Me gustaría ser gran maestro y dedicarme profesionalmente también”, expresó durante la entrevista.
Entre sus referentes mencionó a Faustino Oro, el joven argentino que alcanzó reconocimiento internacional por sus resultados y que también empezó a jugar a través de internet. Lucio reconoció que esa historia fue una inspiración para proyectar su propio camino.
En su preparación, uno de los aspectos que busca mejorar es el conocimiento de las aperturas, es decir, de las primeras jugadas de una partida. Según detalló, es un tema que trabaja especialmente junto a su profesor para incorporar nuevas herramientas y estrategias.
Curiosidad, aprendizaje y competencia se cruzan en su recorrido: en poco tiempo pasó de descubrir el ajedrez a través de una pantalla a representar a Tucumán en torneos y sumar títulos. Con 12 años, ya tiene definido el objetivo que quiere perseguir: convertir su pasión en una carrera profesional y llegar a ser gran maestro.
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