Lo citó una mujer al motel, pero adentro lo esperaba otro hombre con un cuchillo
Lo citaron en un motel, entró a la habitación y se topó con un cuchillo que le atravesó el ojo. La Justicia terminó condenando al agresor por lesiones graves y no por tentativa de homicidio: cuatro años y un millón de pesos para la víctima, que quedó tuerta de por vida.
Un hombre de 35 años recibió una condena de cuatro años de prisión efectiva por un ataque a cuchillo que dejó tuerto a un joven de 21. El hecho ocurrió el año pasado en un hotel alojamiento sobre la ruta nacional 50, en Orán, y la sentencia se conoció tras un juicio abreviado que cambió la carátula original.
La causa había sido tratada en un principio como tentativa de homicidio, porque los informes médicos respaldaban esa calificación: el cuchillo ingresó por el rostro de la víctima y se incrustó en la cavidad ocular, desde donde debió ser extraído en una intervención quirúrgica de alto riesgo realizada en el hospital público de Orán.
La trampa en la habitación
Según la reconstrucción del caso, el joven de 21 años había sido citado en el alojamiento por una mujer de 22. Al entrar, fue sorprendido por el ahora condenado, que permanecía oculto en una de las habitaciones.
En medio del enfrentamiento, el agresor lo atacó con un cuchillo que terminó clavado en su ojo izquierdo, con el mango incluso roto, de acuerdo con lo que señalaron algunas fuentes.
Tras la agresión, la mujer y su pareja se dieron a la fuga, mientras el joven herido fue asistido por el personal del motel y por la emergencia médica. Fue trasladado de urgencia al hospital local y luego derivado a Salta capital por la gravedad de las lesiones.
Qué reveló el informe del CIF
El Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) determinó que la herida penetró desde la región ocular hasta la cavidad intracraneal y puso en riesgo la vida de la víctima, que estuvo a centímetros de morir por la puñalada.
El joven quedó tuerto de por vida. Además, se estima que también perdió a la mujer que lo engañaba con su agresor. Los testigos de aquella jornada sindicaron a la mujer como la entregadora.
Los dos involucrados en la fuga fueron detenidos posteriormente. La víctima, en tanto, pudo recuperarse tras muchos días de tratamiento e internación en la ciudad capital.
La condena y el cambio de carátula
La condena se dictó mediante un juicio abreviado por los delitos de lesiones graves y daño, en concurso real. La calificación sorprendió por el hecho en sí y su sesgo homicida, ya que la causa había sido tratada primariamente como tentativa de homicidio.
Además de los cuatro años de prisión efectiva, el condenado deberá pagar un millón de pesos a la víctima en concepto de reparación económica.
Tras la sentencia, el hombre fue trasladado a la Unidad Carcelaria de Orán, donde cumplirá la condena.