Lo citó con una falsa changa y lo llevó directo a una emboscada: la condena que cayó sobre un soldadito de Los Menores
Lo engañaron con una promesa de trabajo, pero terminó en una trampa mortal. ¿Cómo logró escapar de la ejecución de Los Menores? La historia que la Justicia acaba de cerrar.
Un joven de 18 años fue citado con la promesa de un trabajo de albañilería, pero en realidad lo llevaban a una ejecución. Escapó arrojándose al arroyo Ludueña y sobrevivió para contar la historia. Esta semana, la Justicia condenó a Luciano Cabrera (24) a 6 años y 8 meses de prisión como partícipe necesario de homicidio en grado de tentativa.
El caso data de septiembre de 2023 y expone el accionar de la banda narco Los Menores en su zona de influencia: los barrios 7 de Septiembre y Stella Maris de Rosario. La víctima, identificada como LD, había trabajado para la organización vendiendo drogas en un búnker de Juan B. Justo y Olmos. Cuando desertó, lo acusaron de ser un informante policial y la banda ordenó su muerte.
¿Cómo fue la emboscada?
Cabrera contactó a LD a través de un amigo y le ofreció una changa de albañilería. El encuentro fue en la vera del arroyo Ludueña, cerca de Schweitzer y García del Cossio, en villa La Bombacha. Allí, un pelotón de sicarios lo esperaba para ejecutarlo. La víctima declaró en la instrucción que aprovechó la indecisión de los gatilleros, se arrojó al agua, esquivó las balas y simuló estar herido para perderse entre la maleza.
Durante el juicio, LD se negó a declarar, pero la Fiscalía reconstruyó los hechos con prueba digital y testimonios. Se comprobó que Cabrera llamó al teléfono de la abuela de la víctima para ofrecer la falsa changa, y las antenas de telefonía lo ubicaron en el lugar de la citación. Además, inmediatamente después del ataque, Cabrera cambió de línea telefónica para deshacerse de la usada para contactar a LD. También se acreditó que tenía agendado a ‘Sarampa’, identificado como Dylan Bartozetti, actualmente detenido como miembro de Los Menores.
El rol de la policía
Tras sobrevivir, LD buscó ayuda y un vecino llamó al 911. Dos empleadas de la comisaría 17ª de Fisherton lo asistieron y lo trasladaron a la Subcomisaría 21ª de barrio 7 de Septiembre. Allí, LD se negó a dar sus datos e increpó al oficial sumariante Fernando Molina, acusándolo de recaudar dinero del búnker donde había estado obligado a vender drogas. La situación casi termina en una pelea en la seccional de Ayala Gauna al 7900.
En su momento, Molina estuvo preso 90 días por cohecho, incumplimiento de deberes y encubrimiento, pero la causa se archivó en marzo de este año. La investigación no encontró otros elementos que respaldaran los dichos de LD, y se acreditó que el policía llevaba muy poco tiempo trabajando en esa subcomisaría.
La condena a Cabrera fue dictada por el juez Alejandro Cardinale, en un juicio oral que culminó esta semana. El fiscal José Luis Caterina llevó adelante la acusación.