Lo buscaban por el femicidio de Gema Álvarez y apareció sucio de tierra en la casa de una familiar
Apareció en una casa de Villa Obrera con la ropa sucia de tierra y lesiones en las muñecas. ¿Qué detalle delató al sospechoso del crimen de Gema Álvarez?
La noche del jueves terminó con un operativo que paralizó Villa Obrera. Matías Ezequiel Marín, el principal acusado por el femicidio de Gema Álvarez, fue detenido cuando se escondía en la vivienda de una pariente. El dato lo aportaron vecinos que lo vieron entrar.
Eran las 21.15 cuando la Policía llegó a la casa ubicada en calle El Paisano, entre El Baqueano y El Domador, en Chimbas. Allí estaba Marín, quien llevaba horas prófugo después del crimen ocurrido en la Costanera.
Según fuentes judiciales, el sospechoso había estado oculto en descampados. Quienes lo vieron aseguraron que tenía la ropa y el cuerpo llenos de tierra, un detalle que refuerza la hipótesis de que escapó por zonas rurales tras el ataque.
La tensión en el barrio
El ingreso de Marín a la casa no pasó desapercibido. Empujó el portón para entrar, pero varios vecinos lo reconocieron y dieron aviso a dos efectivos que patrullaban en moto. En cuestión de minutos, se montó un operativo que terminó con su aprehensión.
La situación generó conmoción en la zona. Incluso, la dueña de la vivienda sufrió una descompensación y tuvo que ser asistida por personal de emergencias. Además, se detectó que Marín presentaba lesiones en las muñecas, compatibles con un intento de autolesión, por lo que recibió atención médica antes de ser trasladado.
¿Qué se sabe del crimen?
La causa está en manos del fiscal Iván Grassi, de la UFI Delitos Especiales. La principal teoría es que el ataque fue premeditado. Marín habría esperado a Gema cuando salía de su casa en Chimbas para ir a trabajar como limpiadora en un centro de salud.
La persecución terminó en la Costanera, donde la interceptó y la atacó con un arma blanca. La autopsia confirmó que la víctima recibió 31 puñaladas, y descartó que haya sido herida por un disparo.
Otro dato que llamó la atención: la detonación que algunos testigos escucharon no la hizo el agresor, sino un policía que prestaba servicio adicional en una estación transformadora cercana, en el marco del operativo posterior al ataque.
Con Marín detenido en la Comisaría 30ª, la Fiscalía avanza con la recolección de pruebas y declaraciones para formalizar la imputación. La investigación entra ahora en una etapa clave para reconstruir cada detalle del femicidio.