Lo balearon, lo encontraron escondido y ahora cayó preso: el duro golpe al narcotráfico en Orán
Un tiroteo, 410 kilos de cocaína y una condena que nadie esperaba. ¿Qué pasó realmente en la frontera de Orán?
Un “pasador” de droga terminó tras las rejas después de un tiroteo con Gendarmería en la frontera salteña. La condena no solo lo aleja de las calles, sino que revela detalles escalofriantes del operativo.
El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta, con asiento en Orán, condenó a 7 años y 2 meses de prisión a Delfor Quispe Romero, de nacionalidad boliviana, por el delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas. La sentencia fue dictada el 9 de junio pasado por la jueza Gabriela Catalano, quien homologó un acuerdo pleno presentado por el fiscal federal Marcos Romero.
¿Qué pasó en el paraje Puesto Medina?
El 25 de noviembre de 2025, alrededor de las 16.15, una patrulla del Escuadrón 20 de Gendarmería Nacional detectó una caravana de al menos 25 personas en el paraje Puesto Medina, a unos dos kilómetros de la frontera con Bolivia, donde confluyen los ríos Bermejo y Tarija. Veinte hombres transportaban bultos, mientras otros cinco, armados con armas largas, daban cobertura.
A pesar de la inferioridad numérica, los gendarmes intervinieron. Tras dar la voz de alto, fueron atacados a tiros. En el enfrentamiento, la organización abandonó la carga y huyó hacia el monte. Quispe Romero fue el único detenido, oculto entre la vegetación con lesiones leves por postas de goma. En el lugar se secuestraron 20 bultos con 410 kilos de cocaína de alta pureza (70,96%), equivalentes a más de 2,9 millones de dosis.
La excusa de las hojas de coca
En la audiencia, el imputado admitió haber transportado uno de los bultos, pero intentó desvincularse del narcotráfico: dijo que lo contrataron para trasladar hojas de coca por 70.000 pesos y que desconocía la existencia de la droga. Sin embargo, la fiscalía descartó esa versión. No se secuestró ni un gramo de hojas de coca. Además, un informe de Gendarmería señaló que los bultos de cocaína tienen diferencias evidentes de tamaño, peso y forma con los de hojas de coca, características que Quispe Romero, por su experiencia, debió notar.
El informe también destacó que el lugar es un corredor habitual de organizaciones narcocriminales, con antecedentes de decomisos de marihuana y cocaína, pero nunca de hojas de coca. La ruta elegida, desde “El Naranjito” hasta “Puesto Medina”, es agreste e inhóspita, con múltiples caminos de ingreso a Orán (Florida y Vega, Quispe, Chancho frito y la Morita), una modalidad para eludir controles.
La defensa aceptó el acuerdo y la jueza Catalano dictó la condena. La fiscalía continúa investigando para identificar al resto de la organización, que logró escapar.