Lo balearon en agosto cerca de la cárcel de Rosario y este jueves llegó la peor noticia
Erik Johan Zapata tenía 26 años y llevaba semanas internado en el Heca con asistencia respiratoria mecánica tras recibir un balazo en la espalda. Este jueves, la policía rosarina confirmó lo que la familia temía: el ataque de agosto ya tiene una segunda víctima fatal.
La policía de Rosario confirmó este jueves el fallecimiento de Erik Johan Zapata, de 26 años, quien había sido atacado a balazos a mediados de agosto en la zona de 27 de Febrero al 7900, en inmediaciones del Complejo Penitenciario Rosario. Con su muerte, el hecho quedó formalmente caratulado como doble crimen: ese mismo día ya había perdido la vida otro joven, Valentín Díaz, de 24 años.
Zapata llevaba semanas internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde permanecía en estado crítico y con asistencia respiratoria mecánica tras haber recibido un disparo en la parte baja de la espalda. Según precisaron fuentes oficiales, la gravedad de la lesión obligó a los médicos a derivarlo al área de terapia intensiva del nosocomio de avenida Pellegrini y Crespo, donde finalmente murió.
Qué se sabe del ataque
De acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Díaz discutió con dos hombres durante la tarde del lunes 17 de agosto en la entrada a un pasillo ubicado frente a la Unidad Penitenciaria 5. Después del altercado, ambos lo persiguieron hacia el interior y le dispararon varias veces.
El muchacho de 24 años cayó gravemente herido en el brazo izquierdo, el pecho y la región epigástrica. Lo trasladaron al Policlínico San Martín, pero falleció en el camino. Minutos después, la policía encontró dentro del mismo pasillo a otro joven lesionado por los balazos: era Zapata, a quien los médicos del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) derivaron al Heca.
Los detenidos por el caso
Tras el ataque, la fiscal Laura Riccardo identificó a Hernán M. como uno de los autores del doble crimen. El entonces juez provincial Florentino Malaponte dictó su prisión preventiva el martes 25 de agosto, una semana después del incidente.
En la misma audiencia, el magistrado ordenó que Fiama A. permaneciera detenida como cómplice del homicidio. Voceros del MPA la señalaron como la encargada de un puesto de venta de drogas en 27 de Febrero al 7800.
Las amenazas previas
La fiscal recordó que el día anterior a la balacera fatal se produjo un altercado físico y verbal entre Díaz y la detenida. En ese conflicto también intervinieron otros jóvenes dedicados a custodiar y atender a los compradores.
Según la evidencia recabada por los investigadores, la administradora amenazó de muerte al joven de 24 años durante la mañana del domingo 16 de agosto. En ese momento también llamó a un preso de la cárcel de Coronda para contarle lo ocurrido, y el recluso amenazó a uno de los muchachos involucrados en la pelea.
Desde entonces, el MPA sigue adelante con la pesquisa para identificar al segundo autor del doble crimen en la zona oeste de Rosario. Mientras tanto, Hernán M. y Fiama A. seguirán tras las rejas por el plazo de ley.