Lo atropellaron de noche en un camino de ripio y ahora no puede trabajar: pide una mano
Cinco meses sin poder salir a ganarse el día, una fractura de tibia y peroné y un conductor que no frenó. Joel, de 19 años, quedó tirado en el ripio de un barrio sin luz y ahora pide una mano para subsistir.
Un auto lo embistió por la espalda en una calle sin luz ni vereda del barrio 29 de Septiembre, en el sur de Bariloche, y el conductor siguió de largo. Joel Quidel, de 19 años, terminó con una fractura de tibia y peroné y una frente cosida. Ahora enfrenta una recuperación de cinco meses sin poder salir a ganarse el día.
El hecho ocurrió un sábado, minutos antes de las 22. Joel caminaba junto a su pareja, Nahiara, por la calle 10 de ese barrio cuando advirtió que un vehículo se acercaba a toda velocidad. Las calles de la zona son de ripio y no tienen vereda. La chica le pidió que se arrimara hacia las casas y el joven alcanzó a correrse, pero no lo suficiente.
Un auto blanco con vidrios polarizados lo golpeó desde atrás y lo levantó por el aire. Joel cayó al piso y quedó inconsciente. Cuando volvió en sí, seguía tirado en el suelo, rodeado por un grupo de vecinos que lo miraban con impaciencia. Su novia, de 17 años, llamaba desesperada a la Comisaría 42 del barrio 2 de Abril.
“Ni siquiera frenó para asistirme”
“Estábamos yendo a un kiosquito a comprar algo para cenar. De pronto, escuchamos un auto que venía detrás de nosotros, a muy alta velocidad. Me corrí todo lo que pude, pero me llevó puesto. No hay nada de iluminación en el barrio, no se ve nada. Pero lo cierto es que iba muy rápido y a pesar del impacto, ni siquiera frenó para asistirme”, relató Joel, todavía indignado.
El joven fue trasladado de urgencia a la guardia del Hospital Ramón Carrillo. Las placas revelaron una fractura de tibia y peroné, y en la frente recibió unos cuatro puntos por un corte.
“Estos últimos días me la pasé en consultorios médicos y me operan en unos días. El problema es que tengo cinco meses de recuperación y en ese tiempo no podré trabajar. Vivo de las changas que me van saliendo: volteo árboles, limpio terrenos, hago jardinería. Van a ser semanas largas”, lamentó el muchacho.

La causa y el pedido de ayuda
La denuncia quedó radicada en la Comisaría 42 y la investigación sigue en curso. Joel remarcó que en la zona hay varias cámaras de video que podrían servir para identificar al auto que lo embistió.
“Me salvé de milagro porque podría haberme matado. Pero no paró ni siquiera para asistirme. Quiero que lo encuentren, pero también cómo hacer para subsistir estos meses sin poder trabajar. Por eso, pido ayuda con lo que se pueda: mercadería, nos calentamos con leña y cocinamos con garrafa. La parte económica está difícil. Todo ayuda”, concluyó el joven, que vive en la Ruta Nacional 40 y Calle 10.
Desde el Ministerio Público Fiscal aseguraron que se trabaja en «diversas medidas para identificar al autor». El fiscal de turno Guillermo Lista pidió las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y se limitó a señalar que «se han librado oficios con varias diligencias».