Lo atacaron en una despensa y lo absolvieron: el fallo que divide a Bariloche
Si vivís en un barrio con disputas por drogas, esta sentencia puede cambiar cómo se juzga tu defensa.
El Tribunal Superior de Justicia de Río Negro absolvió este martes a Ismael Choque Vargas, el joven acusado de matar a puñaladas a Gastón Latiff en una despensa de Bariloche, al considerar que actuó en legítima defensa. La sentencia, dictada por los jueces Sergio Pichetto, Bernardo Campana y Martín Arroyo, descartó la imputación por homicidio simple y ordenó la inmediata libertad del imputado, que llegó al debate en prisión preventiva.
El hecho ocurrió la noche del 10 de febrero de 2025 en el barrio San Francisco IV. Según el fallo, Latiff ingresó al local y agredió a cuatro personas con quienes mantenía una disputa previa por drogas. Cuando Choque Vargas intentó separar, Latiff se volvió contra él y lo atacó con golpes y empujones, una circunstancia que su propia pareja reconoció como testigo.
Los magistrados entendieron que la víctima, aunque estaba desarmada, fue quien desencadenó la violencia. “No puede juzgarse la conducta del agredido en la comodidad del después sino en la urgencia del instante”, citaron al fundamentar la absolución. En ese contexto, Choque Vargas esgrimió un cuchillo que llevaba consigo y asestó varias heridas a Latiff, una de ellas en el cuello, que resultó fatal.
Las claves del fallo
El tribunal analizó las siete heridas que sufrió la víctima y concluyó que la mayoría eran de escasa entidad. “Las lesiones defensivas confirman el enfrentamiento y son incompatibles con la actitud de quien se retira”, señalaron. También descartaron que Choque haya actuado con exceso, ya que “la cantidad de heridas no prueba exceso ni designio homicida”, y remarcaron que cesó la agresión cuando Latiff dejó de ser una amenaza, momento en que el imputado se dispuso a asistirlo.
El fallo también reprochó a la fiscalía, representada por Betiana Cendón y Silvia Paolini, haber sostenido que Latiff estaba “en retirada” cuando recibió la puñalada mortal, algo que las pruebas no avalaron. “Los fiscales suelen regirse por el dolor de quienes reclaman justicia, pero tienen deber de objetividad”, advirtieron los jueces.
Choque Vargas, un obiero especializado en reparaciones eléctricas de origen boliviano que llegó a Bariloche desde Chile, había relatado que portaba el cuchillo por seguridad tras sufrir varios robos. La fiscalía ya anunció que recurrirá la sentencia ante tribunales superiores.