Cada vez que llueve, el agua se les mete en las calles y el miedo a que entre a las casas crece con la llegada de El Niño. Los vecinos de Alberdi ya golpearon varias puertas del Municipio, pero la respuesta que esperan sigue sin aparecer.
En barrio Alberdi la lluvia dejó de ser una molestia para convertirse en una amenaza. Cada vez que cae agua, las calles se anegan y el temor a que el líquido cruce el umbral de las viviendas vuelve a encenderse entre los residentes, que esta vez decidieron alzar la voz.
Los vecinos expresaron su preocupación por las inundaciones recurrentes y reclamaron una respuesta concreta al Municipio. La inquietud no es nueva: sostienen que el problema se repite con cada temporal y que la situación podría agravarse con la llegada de El Niño.
Reclamos que no encuentran respuesta
Según relataron los propios frentistas, las quejas ya fueron presentadas ante distintas secretarías municipales. Sin embargo, hasta el momento no obtuvieron contestación alguna.
La demanda es clara: exigen obras de infraestructura que permitan escurrir el agua y evitar que las calles se conviertan en canales. Sin esas tareas, advierten, cualquier lluvia fuerte puede repetir el escenario que ya conocen demasiado bien.
El temor se potencia con el pronóstico climático. La llegada de El Niño trae consigo la posibilidad de precipitaciones más intensas y frecuentes, un combo que en Alberdi suena a alarma.
La pelota en la cancha del Municipio
Por ahora, los vecinos esperan que las autoridades locales tomen nota del reclamo y avancen con soluciones antes de que el próximo temporal vuelva a poner a prueba la paciencia del barrio. Mientras tanto, cada nube en el horizonte renueva la misma pregunta: ¿hasta cuándo?