Llevan años pidiendo obras en el río Mojotoro: lo que encontraron cuando volvieron a mirar el cauce
Héctor Díaz vive en Torzalito y hace años golpea puertas para que el río Mojotoro tenga defensas. Con las primeras tormentas encima, volvió a una reunión con funcionarios y lo que escuchó lo dejó peor que antes.
Los vecinos del paraje Torzalito, en el municipio de General Güemes, volvieron a encender la alarma por el río Mojotoro. Con las alertas amarillas por las primeras tormentas y un verano que se anticipa atípico por el fenómeno de El Niño, reclaman defensas sobre el lecho para evitar que el agua se lleve puesto el paraje.
Héctor Díaz tiene un parador sobre el ingreso al paraje, cerca de la ruta nacional 34, y es una de las voces que hace años golpea puertas. "Estos reclamos no son de ahora, llevamos años pidiendo que se tomen medidas preventivas, participamos de varias reuniones, hubo palabras bonitas, pero nada de lo que se prometió se cumplió, ya están llegando las primeras tormentas y no vimos ni una sola obra en el río", le dijo al diario El Tribuno.
Una reunión y muchas promesas
La última asamblea fue hace un mes en las oficinas del Parque Industrial de Güemes. Allí participó Carlos Mateo, coordinador del Ministerio de Producción e Industria e interventor del Ente de Parques Industriales, junto al diputado Germán Rallé y el senador Enrique Cornejo. Los vecinos plantearon la urgencia de las obras sobre el río Mojotoro para frenar las consecuencias de una crecida.
El temor no es abstracto. El año pasado el río estiró su cauce y llegó muy cerca del sector poblado. El agua subió por encima de la ruta 34, en el tramo que atraviesa la zona, aunque por suerte no llegó a inundar las casas.
El pedido es concreto: armar defensas que protejan a unas 150 familias que viven en el paraje, a solo 5 kilómetros de la ciudad de General Güemes y muy cerca del cauce. A pesar de las promesas, esas obras nunca se concretaron.
El trasfondo que los vecinos denuncian
Díaz no solo habla del río. En su testimonio deja entrever una pelea de fondo por la tierra. "El río amenazó con inundar todo el paraje en varias oportunidades, durante la reunión hubo compromisos de realizar estudios en busca de la solución más adecuada, pero lamentablemente no vimos nada en concreto. Lo único que quedó claro es que somos un problema ocupando estas tierras. No nos quieren en este lugar porque ellos las necesitan para entregarlas a las empresas mineras, pero llevamos décadas viviendo e invirtiendo aquí, vivimos de lo que producimos", sostuvo.
Con las lluvias ya encima y un verano marcado por El Niño, los habitantes de Torzalito esperan que esta vez las palabras se conviertan en hormigón antes de que el río vuelva a crecer.