Llenar el tanque en Salta ya cuesta lo mismo que antes salía dos veces
Antes se llenaba el tanque con $80.000. Ahora la misma operación pide el doble, y hasta los que usan el auto para trabajar cambiaron la forma de moverse. ¿Cuánto sale cada litro?
Recargar combustible en Salta dejó de ser un trámite y se volvió un cálculo que muchos hacen antes de salir de casa. Según el relevamiento que hizo Multivisión Federal en estaciones de servicio de la ciudad, completar el tanque de un auto estándar ronda hoy los $120.000, una cifra que se siente en cada visita al surtidor.
Los valores que muestran los carteles explican ese salto: la nafta súper se vende a $2.238 por litro, la Infinia llega a $2.417, la Infinia Diesel a $2.656 y el diésel común a $2.462. El Gas Natural Comprimido, una alternativa que muchos usaban para bajar costos, también subió y ya se ubica en $1.170.
Camionetas y vehículos grandes, los más castigados
La cuenta cambia según el rodado. En los de mayor porte, como las camionetas, el monto necesario para llenar el tanque trepa de manera considerable y depende de la capacidad de almacenamiento de cada vehículo. Para quienes usan el auto como herramienta de trabajo, el golpe es doble.
"Se siente en el bolsillo, se siente, muy rápidamente cambiamos de estar llenándolo con $80.000 al doble", contó uno de los automovilistas consultados durante el relevamiento, que describió cómo la suba sostenida de tarifas se traslada directo a los ingresos familiares.
Estrategias para estirar cada litro
Frente a este panorama, los conductores salteños empezaron a modificar hábitos: planifican los recorridos, comparten viajes y recortan los traslados que no son indispensables. La dificultad de sostener los gastos mensuales de movilidad aparece como una preocupación constante en medio de la crisis económica.
El impacto no es solo para quien usa el auto para ir al trabajo. Un repartidor que depende de su vehículo para cumplir con los envíos señaló que los incrementos en los costos "afecta totalmente" a su actividad, porque cada carga de combustible se descuenta directamente de lo que gana.
Con los valores actuales en los surtidores, la recarga de combustible se consolidó como uno de los gastos que más pesa en la economía cotidiana de la provincia.