Llegó libre a Tribunales y terminó esposado: la denuncia que estremece a 25 de Mayo
Llegó a la audiencia caminando y en libertad, convencido de que podía volver a su casa. La denuncia de una joven de 26 años cambió su destino en minutos: el juez le dictó dos meses de prisión preventiva y lo envió directo al penal de Chimbas.
Una mujer de 26 años decidió romper años de silencio y denunció a la expareja de su madre por los abusos y el sometimiento que, según su relato, padeció desde los 6 hasta los 13 años. El señalado llegó este martes a Tribunales en libertad y salió detenido con prisión preventiva por dos meses.
El caso, que había quedado frenado la semana pasada por una suspensión dispuesta por la oficina judicial, se ventiló finalmente en una audiencia en la que el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal Alejandra Bazán. El juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi presidió la instancia y fue quien dictó la medida de coerción. La defensa del imputado quedó en manos del abogado Jorge Ramos.
Una denuncia que tardó años en salir a la luz
El expediente arrancó con la denuncia presentada el 27 de mayo de este año y derivó en la imputación y detención de un hombre radicado en la localidad de la Chimbera, en 25 de Mayo. Según consta en el legajo, la víctima sufrió ataques continuos y sistemáticos desde los 6 años. Recién a los 13 pudo escapar: le contó lo que pasaba a su abuelo y se fue a vivir con él.
El relato describe un calvario de más de siete años. El acusado aprovechaba la ausencia de la madre o los momentos en que el resto de la familia dormía para doblegar la voluntad de la nena. Para garantizar su silencio, según la denuncia, la amenazaba de forma constante con matar a su madre si contaba algo. Ese amedrentamiento psicológico se daba en un clima de terror dentro de la casa, con golpizas recurrentes tanto hacia la progenitora como hacia la propia menor cuando intentaba resistirse.
El frasco con arañas y el basural como escenario
El contexto agravaba la indefensión de la víctima. Durante un período extenso, entre los 6 y los 10 años, la familia vivió en condiciones de profunda precariedad en una vivienda levantada en un basural. En ese entorno, el imputado recurría a métodos de una crueldad estremecedora para someterla.
Uno de los pasajes más graves del expediente describe una maniobra de manipulación y tortura: el acusado conocía el pánico que la nena le tenía a las arañas, las juntaba en un frasco y se las colocaba sobre el cuerpo. El terror absoluto la inmovilizaba y le impedía defenderse mientras se cometían los abusos.
De acuerdo al relato de la denunciante, su madre habría sabido lo que pasaba, pero nunca intercedió ni acudió a la policía.
Qué resolvió la Justicia
Al imputado se le atribuye el presunto delito de abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por la convivencia. Tras la audiencia, el juez Fernández Caussi le dictó la prisión preventiva por dos meses y fue trasladado al penal de Chimbas.