Llegó herido a la subcomisaría, lo llevaron al hospital y lo que hizo después desconcertó a todos
Un penitenciario llegó herido a una subcomisaría del norte de Santa Fe, lo trasladaron al hospital y lo que hizo después dejó a todos con la boca abierta. La Fiscalía ahora busca respuestas.
Un empleado del Servicio Penitenciario de Santa Fe, identificado como D. F., de 44 años, llegó herido en la madrugada de este jueves a la Subcomisaría 18.ª de la Unidad Regional I La Capital, en la esquina de Monseñor Rodríguez y Blas Parera, en el norte de la ciudad. Tenía una herida en el tórax y sangraba. Lo llamativo: no hubo llamado al 911. Fue él mismo quien golpeó la puerta para pedir auxilio.
Los oficiales de guardia estaban en la oficina de sumarios, cerrando la documentación de un procedimiento anterior, cuando escucharon un fuerte golpe en el acceso principal. Al salir, uno de los policías lo encontró tendido junto a la puerta. El hombre alcanzó a decir que era penitenciario y que estaba herido.
Traslado y primera fuga
Ante la sangre en la zona del tórax, los agentes pidieron por radio una unidad de emergencia. La víctima fue trasladada al hospital Iturraspe, donde los médicos constataron la lesión y le practicaron las curaciones. Desde la dependencia informaron la situación a Medicina Legal, que dispuso que una médica lo examinara en el centro de salud.
Poco después de las 5, mientras un oficial se dirigía al hospital para entrevistarlo, los policías supieron que el hombre se había retirado por sus propios medios. Lo localizaron en inmediaciones de Blas Parera y Edmundo Rosas. Según les dijo, se había ido porque ya se sentía bien. Aceptó volver al Iturraspe y fue trasladado otra vez.
En el hospital le informaron que los estudios ya estaban hechos y que debía quedar en observación hasta el mediodía. Sin embargo, más tarde volvió a retirarse por decisión propia y firmó el acta de retiro voluntario.
La investigación del fiscal Marchi
El caso quedó en manos del fiscal de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Andrés Marchi, quien recibió el reporte de la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital. El funcionario ordenó primero establecer el estado de salud del hombre y obtener su testimonio en el hospital. Al enterarse de que se había ido, dispuso que fuera entrevistado de nuevo y que, si era necesario, se lo trasladara a una dependencia policial para que aportara información.
Hasta el momento no se pudo determinar dónde, cuándo ni en qué circunstancias sufrió la lesión, ni qué tipo de arma u objeto habría provocado la herida. Esa falta de datos frena los peritajes criminalísticos habituales, que requieren conocer el lugar y las circunstancias concretas de la agresión.
La Fiscalía aguarda ahora el testimonio de la víctima para reconstruir el episodio e intentar identificar al responsable.