Llegó desde la Patagonia y lo que hizo en Catamarca dejó a todos sorprendidos
¿Qué hizo una artesana mapuche en Catamarca que cautivó a todos? Los detalles de un intercambio cultural que nadie esperaba.
Una artesana mapuche cruzó más de 1.500 kilómetros para compartir su arte en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Ana Nahuelñir, del Mercado Cultural de Río Negro, vivió una experiencia que definió como única y que marcó un antes y después en su oficio.
Por primera vez, la tejedora participó en representación de los artesanos de su provincia en el evento catamarqueño. Allí, con su telar mapuche vertical, mostró piezas como matras que llevan hasta un mes y medio de elaboración. "Cada tejido refleja una tradición ancestral", explicó, destacando el uso de tintes naturales de plantas autóctonas como la jarilla y el coirón, siempre con cuidado del medio ambiente.
¿Qué secretos esconden sus tejidos?
Nahuelñir incorpora técnicas de enlistado, peinecillo y labor, además de símbolos como el rombo, una figura central en el tejido mapuche. "El rombo siempre está en nuestros tejidos. Tiene distintos significados, como el norte y el sur o la luna. Es parte de lo que nos enseñaron nuestras abuelas y representa nuestra cosmovisión", expresó.
La artesana quedó impactada por la magnitud de la Fiesta del Poncho y, sobre todo, por el intercambio con otras tejedoras. Conocer de cerca el trabajo con fibra de vicuña de las artesanas catamarqueñas fue, según dijo, una experiencia enriquecedora. "Conversamos y nos llevamos mucho conocimiento. Hubo un momento en que éramos cinco o seis artesanas investigando los colores y compartiendo experiencias. Eso es hermoso, te llena", relató.
Nahuelñir remarcó el valor de estos espacios para visibilizar el trabajo artesanal y preservar saberes ancestrales. También destacó la respuesta del público: "Les gustó el trabajo de laboreo. Se acercaban, observaban las piezas y preguntaban qué significaban los dibujos. Eso nos permite contar nuestra historia a través del tejido", concluyó.