Llegaron las golondrinas a Rosario y el municipio salió a hidrolavar las veredas

El cielo de Rosario se llenó de bandadas y el municipio reaccionó: hidrolavado de veredas y espacios públicos de día y de noche. Dónde se concentran y por qué eligen esos rincones de la ciudad.

· 3 min de lectura
Llegaron las golondrinas a Rosario y el municipio salió a hidrolavar las veredas
Llegaron las golondrinas a Rosario y el municipio salió a hidrolavar las veredas

Con el calor y los días más largos, otro signo de la primavera se instaló en el cielo rosarino: las golondrinas volvieron a formar sus grandes bandadas y se reparten por distintos puntos de la ciudad, donde descansan durante su recorrido migratorio. Para los vecinos, basta con levantar la vista para toparse con el espectáculo.

La llegada de las aves no pasó desapercibida para el Municipio. Según informaron desde la Municipalidad de Rosario, se intensificaron los operativos de higiene urbana con trabajos de hidrolavado en los sectores donde se concentran las bandadas, de día y de noche, para retirar los excrementos que quedan en veredas y espacios públicos.

Un regreso que ya es costumbre

Para los rosarinos, la postal se repite año tras año. Cuando llega el buen tiempo, las aves regresan a la región y encuentran en el entramado urbano los lugares que necesitan para descansar, alimentarse y hasta nidificar: los árboles de las peatonales, los paredones de edificios antiguos y las construcciones cercanas al río Paraná.

Hay especies que prefieren los humedales, pero otras se adaptaron a la ciudad. La golondrina doméstica, por ejemplo, suele refugiarse en construcciones con huecos y paredones, sobre todo en las zonas próximas a la costa, donde consigue sitios protegidos para armar sus nidos, insectos en abundancia y agua para los meses más calurosos.

Dónde verlas en Rosario

Las golondrinas integran la familia Hirundinidae, con unas 75 especies en el mundo. En Santa Fe se registraron 11, aunque su presencia cambia según la zona y la época del año.

Que elijan ciertos rincones de la ciudad no es azar. La costanera norte, en especial la bajada Gallo, es uno de los puntos habituales de observación. También se refugian en las viejas construcciones portuarias de la costa central, en los paredones y túneles con huecos —como el ingreso al túnel Illia— y bajo el viaducto Avellaneda, donde las vías, los vagones y las estructuras ferroviarias les dan abrigo.

El fenómeno forma parte de un movimiento migratorio mayor. Algunas variedades se desplazan estacionalmente dentro del país: van hacia el norte en los meses fríos y vuelven al sur cuando el clima y la disponibilidad de alimento son más favorables.

Aliadas contra los mosquitos

Además del vuelo veloz y coordinado que se luce en el cielo, las golondrinas cumplen un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas urbanos. Son insectívoras: cazan mientras vuelan y se alimentan sobre todo de moscas, mosquitos, jejenes y otros insectos pequeños.

Su presencia también habla de la importancia de la biodiversidad urbana y de conservar espacios que permitan la convivencia entre la fauna silvestre y la vida cotidiana de la ciudad.

Por eso, aunque las grandes bandadas complican el mantenimiento de la higiene en calles y peatonales, también son una puerta para conocer más sobre las especies que habitan Rosario y sobre los ciclos naturales que se repiten cada año.

Más para leer

Rosario: la peatonal Córdoba se cortó a las 18 y a las 24 todavía había gente
Sociedad
Último día de la FILRos: los dos nombres que se llevan todas las miradas del domingo
Sociedad
Rosario: la noche en que el centro se llenó de música y 130 ferias, pero había algo más
Sociedad
La Feria del Libro de Rosario cierra con viñetas inéditas del Negro y una historia que pocos conocen
Sociedad
Dos femicidios que expusieron la peor cara de Rosario: “La clandestinidad es lo que nos mata”
Sociedad
Dos millones de argentinos organizan su vida alrededor de la bebida: la cara que la salud no quiere ver
Sociedad