Llegaron desde China y ya están en Santa Fe: las casas modulares que se instalan en horas y cuestan menos que una obra tradicional
Llegaron desde China y ya hay una en Santa Fe. ¿Son realmente más baratas? Los detalles que no te contaron sobre las casas modulares que se instalan en horas.
En medio de la crisis del sector de la construcción, una alternativa llegó para desafiar los precios tradicionales: casas modulares importadas desde China que se instalan en apenas diez horas y ya tienen un ejemplar en Santa Fe. Con valores que arrancan en los $5 millones, prometen ser la solución para quienes sueñan con la casa propia sin esperar años ni gastar fortunas.
¿Cuánto cuestan realmente?
Mientras una vivienda convencional puede costar entre $1,6 millones y $2,5 millones por metro cuadrado, estas casas modulares se comercializan en una franja que va de los $600.000 a los $931.000 por metro cuadrado. Según los importadores, un monoambiente de 30 metros cuadrados ronda los $15,5 millones, y las versiones más equipadas, con dos dormitorios y baño completo, alcanzan los $25 millones.
Pero ojo: el precio del módulo no es el final. A eso hay que sumarle movimientos de suelo, fundaciones, conexiones de agua, luz y cloacas, más transporte, montaje e impuestos de importación. Los especialistas recomiendan analizar el presupuesto integral antes de decidir.
¿Cómo están construidas?
Las unidades llegan desde China prácticamente terminadas. Su estructura es de acero galvanizado y paneles tipo sándwich, una tecnología usada en construcción industrializada por su aislamiento térmico y rapidez de montaje. Según el modelo, pueden incluir cocina equipada, baño completo, instalaciones eléctricas, aberturas de aluminio y ventanas con doble vidrio. Se ofrecen versiones de 37, 56 y 74 metros cuadrados, y también alternativas más chicas para oficinas o depósitos.
¿Qué dicen los especialistas?
Más allá del atractivo de los precios, los expertos advierten sobre el respaldo postventa. La preocupación no está tanto en la calidad de los materiales —similares a los nacionales— sino en qué pasa cuando surgen problemas tiempo después de la instalación. Además, señalan que la construcción modular ya demostró su eficiencia energética en proyectos complejos como hospitales modulares e instalaciones en la Antártida.
El obstáculo municipal
La expansión de este sistema choca con las regulaciones locales. Muchas normativas urbanísticas fueron diseñadas para construcciones tradicionales y aún no contemplan específicamente estas viviendas industrializadas. Por eso, cada proyecto debe evaluarse según la jurisdicción donde se quiera instalar.