Llamó a su hija pidiendo auxilio y el desenlace fue trágico: lo que encontraron al forzar la ventana

¿Qué pasó en esa casa de San Antonio Norte? La llamada desesperada de una mujer a su hija y el macabro hallazgo que conmociona a Santiago del Estero.

· 3 min de lectura
Llamó a su hija pidiendo auxilio y el desenlace fue trágico: lo que encontraron al forzar la ventana

Una llamada desesperada a la hija fue el último pedido de ayuda de Valeria Villalba, quien tras una fuerte discusión con su pareja recibió cuatro balazos. El agresor, Ubaldo Iñíguez, se suicidó de un disparo en la cabeza creyendo que la había matado.

El hecho ocurrió durante la madrugada del lunes en una vivienda de San Antonio Norte, sobre la Ruta Provincial 211, a unos 21 kilómetros de la capital santiagueña. La mujer, de 46 años, llamó a su hija Ana para contarle que acababa de pelearse con Iñíguez y que necesitaba ayuda urgente.

Ana, de 25 años, despertó a su pareja y ambos caminaron hasta la casa de su madre, un trayecto de apenas cinco minutos. Al llegar, encontraron todo cerrado. Golpearon la puerta, pero nadie respondió. Preocupados, forzaron una ventana que daba a la habitación matrimonial y se toparon con una escena escalofriante.

¿Qué vieron al entrar?

Iñíguez yacía sobre la cama con un disparo en la cabeza, sangre en el rostro, un revólver apoyado sobre el pecho y parte del cuerpo colgando hacia el piso. A pocos metros, junto al lecho, estaba Valeria, también cubierta de sangre. Los médicos que llegaron poco después confirmaron que el hombre ya había fallecido, pero la mujer aún respiraba.

Valeria fue trasladada de urgencia al Hospital Regional. Los estudios revelaron que había recibido cuatro impactos de bala: dos en la cara, uno en el tórax y otro en la espalda. Fue sometida a una cirugía y permanece internada en estado crítico, luchando por su vida.

Un detalle que pudo ser peor

Los investigadores destacaron que el hijo menor de Valeria, de 12 años, no estaba en la casa cuando ocurrió el ataque. Según familiares de Iñíguez, el chico había decidido ir a dormir a la casa de su hermana, ubicada en el mismo barrio, la noche anterior.

La investigación quedó a cargo del Departamento de Homicidios, que secuestró los celulares de ambos para realizar pericias. El cuerpo de Iñíguez fue trasladado para la autopsia.

La historia de la pareja

Ubaldo Iñíguez, de 55 años, había trabajado como mozo en una confitería de la calle Avellaneda, frente a la plaza Libertad. Tras el cierre del local, perdió su empleo estable y comenzó a trabajar como albañil, aunque seguía haciendo trabajos gastronómicos eventuales. Fue en ese ámbito donde conoció a Valeria, cocinera de eventos sociales, y con el tiempo iniciaron una relación.

Hace unos cinco años, la pareja decidió convivir en una casa que construyeron juntos sobre un terreno del padre de Iñíguez. El hombre tenía dos hijos mayores; Valeria, siete hijos. Ella se mudó con su hijo menor, que entonces tenía siete años, y una de sus hijas, Ana, también se instaló en el mismo predio con su pareja.

Más para leer

Compró un camión a una comunidad menonita y ahora la Justicia lo investiga: qué encontraron en los papeles
Policiales
Un caballo apareció en la autopista Rosario-Santa Fe y el conductor terminó internado
Policiales
Lo esperaban en la calle y arrancó la fuga: así cayó Pocholo, el prófugo de la Banda de los Menores
Policiales
Dos camionetas chocaron en pleno centro de Añatuya: la ambulancia llegó pero no trasladó a nadie
Policiales
Quemaba cables para sacar cobre: lo que había adentro de la casa de San Julián que terminó con un hombre grave
Policiales
Una mujer policía y su pareja quedaron detenidos en Ludueña: lo que encontraron adentro de la casa
Policiales