Limpiaban el río en Paraná y apareció de todo: heladeras y tergopol entre los camalotes
¿Qué encontraron en el río cuando salieron a limpiar el Puerto Nuevo? La lista de objetos que arrastra la creciente sorprendió a los propios canoístas.
Profesores y alumnos de la Escuela de Canotaje retiraron residuos y camalotes en el Puerto Nuevo, aunque el viento les impidió llegar al islote Curupí. Desde la institución advirtieron que la creciente arrastra basura desde arroyos y otros sectores.
La jornada de limpieza del río en el Puerto Nuevo de Paraná se llevó a cabo este viernes por la Escuela de Canotaje, Expedición y Natación de Aguas Abiertas (ECENAA). Los integrantes retiraron residuos y camalotes acumulados en el sector, una tarea que tenían previsto extender hasta el islote Curupí, pero las condiciones del viento impidieron el cruce.
Pablo Taulada, profesor de la escuela, contó que algunos alumnos arrancaron con las tareas por la mañana y luego se sumaron otros integrantes. "La idea era limpiar el islote, pero no pudimos porque el viento no nos dejó salir. Entonces limpiamos la dársena, tanto la basura como los camalotes", explicó.
Las limpiezas no tienen una frecuencia fija, sino que se organizan cuando detectan una gran acumulación de residuos, sobre todo después de lluvias y tormentas. "Cuando vemos que realmente hay mucha basura, diseñamos y programamos una limpieza", detalló el profesor. En ese sentido, remarcó que el islote es uno de los puntos donde más desechos se juntan, especialmente tras precipitaciones importantes.
El impacto de la creciente del Paraná
El presidente de ECENAA, Víctor Rodríguez, explicó que los arroyos arrastran numerosos elementos hacia el Paraná. "Últimamente encontramos heladeras, tergopol y todo tipo de basura", señaló.
Rodríguez también informó que el río se encontraba este viernes en 3,27 metros y estacionario. Según indicó, esa altura favorece por ahora la navegación, aunque el aumento del caudal puede transportar residuos desde diferentes sectores aguas arriba.
El presidente hizo hincapié en la necesidad de evitar arrojar basura en los cursos de agua. "La gente que vive a la vera del arroyo no tiene que taparlo porque ellos mismos son los perjudicados. Cuando llueve, esa basura obstruye y el agua se eleva y llega a las casas", advirtió.
Preparados ante una eventual crecida
Desde la Escuela de Canotaje aseguraron que siguen de cerca el comportamiento del Paraná y que tienen experiencia para adaptar las actividades si el río sube. "Ya sabemos qué hacer cuando sucede. Estamos preparados con las embarcaciones, cómo salir y cómo no hacerlo", afirmó Taulada.
El profesor agregó que una crecida importante puede arrastrar vegetación, árboles y residuos, y depositarlos después cuando el nivel baja. También mencionó que el ingreso de agua a lagunas y zonas que estuvieron varios años con niveles bajos puede beneficiar a peces, fauna y vegetación ribereña.
Mientras tanto, la escuela continuará con las jornadas de limpieza cada vez que la acumulación de residuos lo requiera.