Libreros de Paraná se rebelan contra la desregulación: "Derogar esta ley nos obligaría a cerrar"
El Gobierno quiere derogar la ley que fija el precio de los libros. Libreros de Paraná explican por qué eso los dejaría fuera de juego. ¿Sabés qué pasaría con tu librería de barrio?
El Gobierno nacional impulsa la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera, y en Paraná los libreros ya salieron a marcar la cancha. Advierten que sin precio fijo del libro, las pequeñas librerías no podrán competir contra gigantes como supermercados o plataformas online.
La iniciativa oficial que busca eliminar la Ley N° 25.542 encendió todas las alarmas en el sector cultural. La normativa, vigente desde 2001, establece que los editores fijan un precio único de venta para cada libro, lo que evita que grandes cadenas apliquen descuentos imposibles de igualar para los comercios de barrio.
La Fundación El Libro no se quedó callada: calificó a la ley como la "columna vertebral" del sector y advirtió que su derogación "dejará en situación de vulnerabilidad a los sectores más pequeños del mercado, como las librerías independientes, las editoriales de menor escala y los autores".
¿Qué dicen los libreros de Paraná?
Pedro Demonte y Juan Sebastián Demonte, dueños de El Templo del Libro, una de las librerías más emblemáticas de la ciudad, analizaron el impacto de la medida. "Está mal porque es algo que funciona y que cuenta con el consenso de todas las partes involucradas en el mundo del libro. Derogar la ley sería una decisión muy desacertada, sobre todo para nosotros, las librerías pequeñas e independientes, y para las editoriales chicas", expresaron a APF.
Y fueron más allá: "Sería imposible competir: lo que se busca es eliminar la competencia mediante el 'dumping'. En ese escenario, nos veríamos obligados a dejar el rubro".
Más que un negocio, un polo cultural
Las librerías de cercanía no solo venden libros. Son puntos de encuentro y difusión cultural. Los Demonte describieron a su clientela: "El cliente que llega a nuestra librería, en su mayoría, ya sabe lo que viene a buscar. Tenemos un rango de edades muy amplio: desde chicos que vienen todas las semanas o cada mes por sus cómics, hasta público adulto que busca principalmente novelas, libros de superación personal, política o temas relacionados con la historia de Paraná y de la provincia".
El debate recién empieza, pero el mensaje de los libreros es claro: sin la ley, la diversidad cultural y el acceso equitativo a la lectura corren peligro.