Le seguían los pasos por la tobillera y lo encontraron en un lugar inesperado
La tobillera electrónica lo tenía ubicado, pero igual se las ingenió para no estar donde la policía lo buscaba. Cuando los efectivos llegaron al primer domicilio, el rastro los llevó a otro barrio. Lo que encontraron adentro terminó de complicarlo.
Un joven de 29 años fue detenido en las últimas horas en la ciudad de Santiago del Estero tras un operativo que combinó el rastreo satelital con el trabajo de la Comisaría 59. El hombre, que tenía una orden judicial en su contra por amenazas y desobediencia, llevaba una tobillera electrónica que terminó delatando su escondite.
La detención se concretó en un inmueble del barrio Mariano Moreno, pero antes los efectivos pasaron por otro domicilio en el barrio Santa Lucía. Allí no había nadie. La aplicación de rastreo en tiempo real indicó que el imputado se había movido: estaba a pocas cuadras, en una casa de calle Japón al 1900.
Según informó la policía, el operativo se realizó en cumplimiento de un oficio firmado por la Jueza de Control y Garantías, con intervención de la Fiscalía de turno. La causa que se investiga es por amenazas en perjuicio de una joven y por desobediencia judicial contra la Administración Pública.
El rastreo que cambió el rumbo
El personal de la Comisaría 59 había establecido contacto con la División Santiago Acompaña, el organismo encargado de monitorear los dispositivos de geolocalización. Cuando los agentes llegaron al primer domicilio y constataron que el acusado no estaba, los operadores les pasaron la nueva ubicación. A las 13:40, la comisión policial arribó al inmueble de calle Japón al 1900.
En el sector del comedor encontraron al hombre. Al ser notificado de la orden judicial en su contra, colaboró con el procedimiento y quedó detenido comunicado. Durante la inspección de la propiedad, los agentes secuestraron de forma preventiva un teléfono celular Motorola G15 en buen estado de conservación, propiedad del imputado.
El detenido y el dispositivo móvil fueron trasladados a la sede de la Comisaría 59, donde quedaron a disposición de la justicia interviniente. El teléfono será sometido a los peritajes correspondientes mientras avanza la investigación.