Le rompieron el auto en pleno centro para llevarse una mochila: el insólito botín
Un hombre rompió el vidrio de un auto en pleno centro de Salta para robar una mochila con ropa. El insólito hecho quedó grabado y la víctima sufrió un importante daño material.
Un nuevo hecho de inseguridad sacude el centro salteño. Un hombre, sin ningún tipo de tapujo, destrozó el vidrio de un automóvil estacionado en plena vía pública para robar una mochila que contenía solo ropa.
El hecho ocurrió en la intersección de General Güemes y Sarmiento, una zona transitada de la ciudad. La víctima, un salteño, había dejado su vehículo estacionado alrededor de las 22:00 del jueves, sin imaginar lo que sucedería minutos después.
¿Cómo actuó el delincuente?
Las cámaras de seguridad de un vecino captaron toda la secuencia. Se observa a un hombre a cara descubierta acercarse al auto, mirar hacia el interior y luego arrojar un elemento contundente contra el vidrio, que se rompió al instante.
El ladrón metió la mano, sustrajo la mochila y se retiró caminando tranquilamente por el centro, como si nada hubiera pasado. La mochila, según las primeras informaciones, solo contenía prendas de vestir.
Un botín menor, un daño mayor
Lo paradójico del caso es que el delincuente se llevó un botín de escaso valor económico, pero causó un daño considerable al vehículo. La rotura del vidrio y los posibles daños colaterales generaron un perjuicio económico para la víctima que supera ampliamente el valor de lo sustraído.
Este nuevo episodio vuelve a poner en evidencia la ola de inseguridad que azota al centro de la ciudad, donde los robos y hurtos se han incrementado en las últimas semanas. Los vecinos de la zona exigen mayor presencia policial y medidas concretas para frenar estos delitos.
Las autoridades ya fueron notificadas del hecho y se encuentran analizando las imágenes de las cámaras de seguridad para intentar identificar al responsable. Se espera que en las próximas horas se logre dar con su paradero.
Mientras tanto, la víctima deberá afrontar los gastos de reparación del vehículo, un costo que seguramente no estaba en sus planes. Un hecho que refleja la vulnerabilidad de los conductores que estacionan en la vía pública.