Le robó el celular a una conductora de Uber y ella lo persiguió hasta que lo detuvieron
Un pasajero de Uber intentó robarle el celular a la conductora en Pocito, pero ella lo persiguió a pie hasta que la Policía lo detuvo. El agresor, que amenazó con dispararle, terminó condenado a prisión efectiva.
Una conductora de Uber fue víctima de un violento intento de robo en Pocito y decidió no quedarse de brazos cruzados: persiguió al ladrón hasta que la Policía lo atrapó. El acusado, Lucas Naim Pelayes, fue condenado a cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo tras un juicio abreviado.
Según la investigación fiscal, el hecho ocurrió alrededor de las 10:40, cuando la mujer trasladaba a Pelayes en un Peugeot Partner desde la zona de calle Caseros Norte, en Capital, hacia el Barrio Bella Vista, en Pocito.
El momento del robo
Al llegar a calle Lemos, entre calle 10 y Atencio, el pasajero le pidió que detuviera la marcha porque supuestamente lo esperaba su madre. Mientras la conductora consultaba la aplicación de Uber, Pelayes se acercó, le arrebató las llaves del vehículo y le exigió que permaneciera quieta bajo la amenaza de efectuarle un disparo.
Luego le quitó el teléfono celular y salió corriendo hacia el interior de un callejón perteneciente a una finca. Durante la fuga, arrojó primero las llaves y después descartó el celular, que fue encontrado por los policías dentro del predio con el vidrio trizado, aunque todavía funcionaba.
La persecución y la detención
La conductora decidió perseguirlo y logró alcanzarlo en inmediaciones del Barrio Bella Vista, sobre calle Villavicencio. En ese momento, Pelayes estaba junto a otro hombre que no pudo ser identificado.
Vecinos habían alertado a los policías de una casilla cercana, quienes llegaron al lugar y finalmente aprehendieron al sospechoso.
Aunque durante el hecho Pelayes aseguró que iba a dispararle, el procedimiento policial no permitió encontrar ningún arma de fuego. Además, la víctima declaró que nunca vio un arma durante el episodio.
La condena
La causa quedó caratulada como robo simple en grado de tentativa, una calificación que implica que, según la acusación, hubo una intención concreta de apoderarse de bienes ajenos, pero el robo no llegó a completarse.
En el marco del Procedimiento Especial de Flagrancia, Pelayes acordó mediante un juicio abreviado una pena de cinco meses de prisión efectiva.
Además, la Justicia dispuso su declaración de reincidencia, por lo que la condena se cumple de manera efectiva y se tiene en cuenta que ya había recibido una condena anterior. También quedó bajo prisión preventiva.