Le regalaron una carpa a los 10 años y terminó recaudando más de 700 mil libras sin salir de su jardín
Un vecino le hizo un último pedido antes de morir y Max lo cumplió todas las noches. Lo que pasó después sorprendió a todos, incluso a él.
Max Woosey tenía 10 años cuando decidió armar una carpa en el jardín de su casa en Inglaterra y dormir allí todas las noches. Lo que empezó como un juego se convirtió en una cruzada solidaria que duró más de tres años y recaudó más de 700 mil libras para un hospicio.
Todo comenzó en marzo de 2020, tras la muerte de Rick Abbot, un vecino y amigo de la familia que padecía un cáncer terminal. En sus últimos días, Rick le regaló a Max una carpa y le pidió que viviera una aventura con ella. Durante su enfermedad, Abbot había sido asistido por el North Devon Hospice, así que el chico decidió usar la carpa para agradecerle a esa institución y juntar donaciones.
El desafío que superó las mil noches
En plena pandemia, el 29 de marzo de 2020, Max se instaló en el patio de su casa. Su meta inicial era quedarse allí hasta que terminara la cuarentena y reunir 100 libras para el hospicio. Pero la historia se difundió y las donaciones crecieron de forma vertiginosa.
A pesar del frío, la lluvia y el paso de las estaciones, Max aguantó firme y superó las mil noches consecutivas durmiendo a la intemperie.
El récord Guinness y el final de la aventura
Después de más de tres años, la campaña había juntado más de 700 mil libras, que en ese momento equivalían a unos 840 mil dólares, según Guinness World Records. Con ese dinero se financió el trabajo de 15 enfermeros comunitarios del hospicio durante un año, lo que permitió brindar asistencia domiciliaria a cerca de 500 pacientes.
Por su iniciativa, Max obtuvo el récord Guinness por la mayor cantidad de dinero recaudada de manera individual mediante un campamento. "Solo quería tener una aventura y recaudar 100 libras. Es una locura que haya recibido tanta atención", contó el joven.
Recién en marzo de 2023, después de tres años durmiendo en el jardín, Max dio por finalizado el desafío y volvió a dormir en su cama.