Le preguntaron por los papeles de la moto y el cuadro no cerraba
Heredia aseguró que la había comprado de buena fe y hasta mostró los papeles. Cuando los policías miraron el cuadro de la moto, la historia empezó a desarmarse.
Un control en plena calle de Pocito terminó con una moto secuestrada y su conductor bajo la lupa de la Justicia. El rodado circulaba sin chapa patente y el número de cuadro no era el original de fábrica: los efectivos de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5 lo detectaron durante las tareas de prevención que realizan en la zona.
El procedimiento se concretó en la esquina de calle Mendoza y calle 11, un punto donde los investigadores suelen moverse para detectar vehículos vinculados al robo y a la venta ilegal de motopartes.
La moto que llamó la atención
Mientras recorrían la zona, los policías vieron pasar una motocicleta que no llevaba colocada la patente. Decidieron detenerla y hablar con quien la conducía, identificado con el apellido Heredia, para chequear de dónde salía el vehículo y en qué condiciones estaba.
Según la información policial, el hombre aseguró que había comprado la moto de buena fe y mostró documentación relacionada con el rodado. Pero cuando los pesquisas compararon los papeles con las características del vehículo, aparecieron diferencias que los llevaron a revisar todo con más detalle.
Lo que apareció en el cuadro
Al mirar de cerca las numeraciones identificatorias del cuadro y del motor, los efectivos comprobaron que el cuadro tenía adulterados sus guarismos originales de fábrica. Ese hallazgo disparó las sospechas sobre la procedencia de la moto y abrió la puerta a nuevas actuaciones para establecer su situación legal.
Con esa irregularidad sobre la mesa, y siguiendo las directivas de la UFI Genérica, se ordenó el secuestro del rodado. La moto fue trasladada a la Central de Policía, donde quedará a disposición de las pericias.
Los estudios técnicos deberán determinar cuáles son las características originales del vehículo y de dónde proviene realmente. El secuestro, en tanto, permite avanzar con las medidas para esclarecer qué pasó con las identificaciones adulteradas.
La intervención forma parte de los controles que la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5 mantiene para combatir el robo de motocicletas y la circulación de vehículos con numeraciones falseadas.